miércoles, abril 29, 2009

Links interesantes sobre Influenza

Cartón: "Aunque no lo parezca"



Fuente: La Jornada 27/04/2009

Sobre la Influenza

Astillero

Estado (médico) de excepción

Epidemia de miedo

Tapabocas social

Julio Hernández López
Foto
SEGURIDAD PROTEGIDA. En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, guardias de seguridad con tapabocas inspeccionan el equipaje de los pasajeros de un vuelo con destino a Monterrey, Nuevo LeónFoto Reuters

Todo de un golpe: mediante un simple decreto, sin siquiera tomar la opinión del congreso pripánicamente controlado, el ocupante de Los Pinos se otorgó a sí mismo (a través de su dependiente, el secretario de Salud) facultades discrecionales para aislar individuos, allanar casas y locales, hacer compras cuantiosas sin licitación pública y suspender concentraciones públicas (¡Aguas: llegó la SS!). Además, la crisis provocada por la influenza opacó y desequilibró las campañas electorales en puerta, incrementó la desesperanza cívica, introdujo el virus de la desconfianza y elevó el del conservadurismo en la plaza normalmente liberal del Distrito Federal, colocó en las calles de esta capital del país a soldados en misiones hoy solamente sanitarias, permitió que por televisión abierta de alcance nacional (Televisión Azteca) se transmitieran misas católicas y tendió una cortina de humo viral sobre temas polémicos en curso como las cuentas públicas de Fox, la propuesta felipista del estado militar de emergencia, las amenazas de represión neoporfirista en Cananea y el escándalo de la Lotería Nacional en Campeche (donde Germán alegremente reinstaló como coordinador de la campaña panista a uno de los acusados por el caso de soborno).

El tapabocas político y social tiene como antecedentes los manejos tramposos que los mismos dictaminadores de hoy han hecho en temas como el narcotráfico, la crisis económica y los préstamos recientes (sólo ayer, 205 millones de dólares del Banco Mundial). La suspicacia colectiva va de los diez mil muertos por asuntos de drogas al riesgo de fallecimientos por una epidemia tardíamente detectada y mal manejada; del catarrito de Carstens y la fanfarronería original de Calderón a la influenza porcina que en otras latitudes no ha provocado el estremecimiento que en México; de la buena fe y la evidencia mediática de que el problema es real al temor de que esté siendo utilizado políticamente por los siempre desesperados ocupantes ilegítimos del poder mexicano, deseosos de trastocar los escenarios electorales que en estos momentos les auguraban derrotas sonoras en comicios federales y locales; de la creencia en las intenciones más o menos buenas de los gobernantes a La doctrina del shock, el libro en que Naoime Klein (No logo) demuestra que el capitalismo emplea constantemente la violencia, el terrorismo contra el individuo y la sociedad. Lejos de ser el camino hacia la libertad, se aprovecha de las crisis para introducir impopulares medidas de choque económico, a menudo acompañadas de otras formas de shock no tan metafóricas: el golpe de la porra de los policías, las torturas con electroshocks o la picana en las celdas de las cárceles.

Hechos públicos, intenciones privadas (aunque, ¿cuán comprobable es lo que hasta ahora las autoridades federales y capitalinas han mantenido en el controlado ámbito de las declaraciones a los medios, sin dar datos específicos de los muertos, sin permitir que especialistas independientes analicen los reportes médicos y tengan acceso a evidencias biológicas de la epidemia?). Desgracia pública, negocios privados. Catástrofe de temporada, apocalipsis de fin de semana, adiós momentáneo pero augural a la convivencia táctil (no a los saludos de mano y de beso) y el médico guanajuatense Córdova saliendo al paso, junto con el trastabillante semisecretario de Educación, Alonso Lujambio, que habría reprobado un Enlace de primero de primaria por no saber contar ni el número de días que no habrá clase (tres y pico, dijo el funcionario), y el sargento Javier Lozano, que para compensar los malos tratos a los obreros se desvivió en amabilidad hacia los empresarios para ver si les da su regalada gana atender las circunstancias difíciles del país y no aprovechan la situación para correr o castigar a quienes falten al trabajo o lleguen tarde.

¿1984 con el Big Brother epidémico o los preparativos para filmar una versión local del guión de los hermanos Wachowski que acá se llamaría Con D de Desconfianza o el 666 conmemorativo del segundo año de la legalización del aborto en el Distrito Federal (regreso a clases, el 6 de mayo; dinero disponible para enfrentar el problema, 6 mil millones de pesos; número de tapabocas repartidos en el D.F., 6 millones)? El desamor en los tiempos de la influenza a partir de los tapabocas de azul panista. Ciudadanos sometidos a la dictadura de la miseria institucionalizada, con sistemas de salud abatidos por la corrupción de funcionarios y empresarios y por el pensamiento neoliberal todavía dominante en las élites. Cuerpo social extenuado que de pronto se encuentra con los anuncios de fin de mundo mientras, por ejemplo, en Estados Unidos, los casos son pocos, controlados y sin muertes. En Washington se declaró ayer el estado de emergencia de salud pública, pero ello no es sino un mecanismo usual para destrabar fondos que permitan enfrentar oportunamente determinadas incidencias susceptibles de empeorar. Y ayer mismo, John Brenman, el asistente de la Casa Blanca para asuntos de seguridad interna, negó (y con ello le dio fuerza a la especulación) que lo sucedido en México fuese un bioterrorismo y aseguró que es muy temprano para saber si hubo una acción premeditada para generar el brote de influenza porcina.

Pero, mientras son peras o son porcinos, el panorama político y social cambia en México, con el virus del miedo reproduciéndose aceleradamente y con analistas atentos en las alturas a las reacciones de la sociedad y los opositores al poder ante decisiones que avanzan en la instalación de mecanismos de amedrentamiento colectivo que inhiban participaciones electorales, que ante el peligro real o exagerado fomenten el conservadurismo, que vayan arrinconando incluso la idea de lo electoral y lo democrático y que permitan continuar con formas de control arbitrarias, con prolongados estados de excepción, sea por razones médicas, militares o sociales. ¡Hasta mañana!

Fuente: "La Jornada" 27/04/2009

Sobre la Influenza y otras cuestiones

México SA

Balance espeluznante

Decreto violenta la Constitución

El año de la peste

Carlos Fernández-Vega

Por demás expedito y generoso ha sido el gobierno federal en atender las urgencias de las grandes empresas altamente endeudadas en dólares o con vencimiento de corto plazo en divisa foránea. Por instrucciones del inquilino de Los Pinos, en línea con lo ordenado por sus antecesores, todo el aparato financiero del sector público ha sido puesto a disposición de tales urgencias. Miles de millones del erario se han puesto al servicio de tal fin; voluminosas cantidades han sido negociadas en calidad de línea de crédito con el FMI o swaps con la Reserva Federal de Estados Unidos. Y como lo dijo el gobernador del Banco de México, por si alguien dudara de tales recursos, el propósito es claro: proveer financiamientos a participantes del sector privado que enfrenten presiones para obtener recursos en dólares a plazo, en el entendido que las necesidades de los mexicanos pueden esperar aún más.

Pues bien, el problema es que al dadivoso cuan veloz gobierno calderonista se le juntó roto con descocido, falta de agua con sequía: a la crisis financiera (aquel idílico catarrito, según versión oficial) se suma una emergencia sanitaria de gran proporción, que tiende a ser nacional, que afecta sanitaria y psicológicamente a la población en su conjunto, que trata de ser atenuada con la misma fallida estrategia utilizada para efectos de la sacudida económica, y para la cual no hay recursos con qué responder, porque todo se lo quemaron en el más reciente rescate de los de siempre.

Más allá de los voluminosos créditos que la banca de desarrollo (del Estado) otorgó a esas selectas empresas para librar las primeras complicaciones, en primera instancia el Banco de México puso a disposición del gran capital 4 mil millones de dólares de la línea swap para satisfacer sus urgencias de dólares, independientemente de apoyos fiscales, facilidades, cortesías y conexos. Todo para las necesidades privadas.

Para las urgencias sociales, las propinas, si bien va. Así, como el gobierno calderonista ya no tiene un peso, porque todo se lo dio a los de siempre, debió negociar un crédito con el Banco Mundial: 25 millones de dólares, de desembolso inmediato, para la compra de medicinas, suministros médicos y equipo epidemiológico para detectar y diagnosticar la influenza porcina en México. Adicionalmente, 180 millones de billetes verdes, que se entregarán a mediano plazo para tratar los aspectos operacionales y capacidad institucional relativas a dicha enfermedad, según detalló en Washington el secretario de Hacienda, Agustín Carstens (además anunció otro por mil 500 millones de dólares para desarrollo social).

El balance resulta espeluznante: alrededor de 54 mil millones de pesos, en un primer tramo, para evitar la quiebra o moratoria de las grandes empresas, y 0.6 por ciento (cerca de 337 millones, en crédito otorgado por institución externa) de esa cantidad para enfrentar la emergencia sanitaria que se extiende por el país. Todo, en medio de un discurso oficial que contradice las razones por las cuales el Banco Mundial otorgó el citado crédito, porque el inquilino de Los Pinos asegura que tenemos en México los medicamentos suficientes para atender los casos que se puedan presentar. Esto es muy importante; la enfermedad es curable y tenemos los medicamentos para ello, mientras Carstens sostiene que el financiamiento del BM será, precisamente, para comprar medicinas, suministros médicos y equipo epidemiológico para detectar y diagnosticar la influenza porcina en nuestro territorio.

Y todo ello se da en el contexto de un alarmante cuan peligroso decreto del inquilino de Los Pinos, publicado el sábado en el Diario Oficial de la Federación, que utiliza la emergencia sanitaria como pretexto para violentar la Constitución y ordenar, sin mayor trámite, el ingreso a todo tipo de local o casa habitación para el cumplimiento de actividades dirigidas al control y combate de la epidemia, no sin antes advertir que evitará congregaciones de personas en cualquier lugar de reunión, incluyendo la clausura temporal de locales o centros de espectáculo.

Tal proceder trae a la memoria aquella película del cine mexicano (El año de la peste, 1978), dirigida por Felipe Cazals, con guión de Gabriel García Márquez y Juan Arturo Brennan, basado en la novela Diario del año de la peste (1722) del inglés Daniel Defoe, y diálogos de José Agustín y los propios García Márquez y Brennan, cuya síntesis más o menos es así: en una ciudad mexicana se presenta un brote epidémico, sin que las autoridades hagan caso de las advertencias de los especialistas. Ante la magnitud de los daños, el gobierno decide controlar la información y organizar brigadas represivas disfrazadas de grupos de fumigación, entre otras medidas para distraer la atención y evitar el pánico entre la población. Por su parte, la sociedad finge que no pasa nada, mientras la ciudad se llena de cadáveres (cinemexicano.mty. itesm.mx/front.html).

No vaya a ser la de malas que, más allá de demostrar que de nueva cuenta lo agarraron con los dedos en la puerta, el gobierno calderonista le tome gusto a ese tipo de prácticas.

Las rebanadas del pastel

Para berrinche de Germán Larrea y pianista que lo acompaña, los mineros sindicalizados informaron ayer que el juez segundo de distrito en materia laboral en el Distrito Federal resolvió conceder suspensión definitiva para el efecto de que no se ejecute el ilegal laudo dictado el 14 de abril, que pretendía terminar la relación de trabajo, colectiva e individual, de los trabajadores con Mexicana de Cananea, como parte de la irracional y empecinada persecución política que el gobierno mantiene hace tres años contra nosotros. Por tanto, las declaraciones de la Secretaría del Trabajo, que auguraban que ello no ocurriría, vuelven a ser desafortunadas, por decir lo menos. La huelga sigue vigente y fue declarada legal. Los mil 200 trabajadores sindicalizados están bien protegidos legalmente, y ninguna fuerza federal o estatal puede desalojarlos, so pena de violar la suspensión otorgada hasta en cinco ocasiones por diversos jueces, en una de ellas de manera definitiva. En esas condiciones, y aun cuando un importante número de elementos de la PFP se retiraron de Cananea, al país le ha costado una fortuna mantenerlos ahí para intentar desalojar a los trabajadores, en vez de dedicarlos a atacar la delincuencia. Es un gasto absurdo cuando el país se encuentra en crisis de seguridad y económica (y epidemiológica)


Fuente: "La Jornada" 27/04/2009

Rally Expresión en Corto

Les recordamos que la convocatoria para la decimosegunda edición del Festival Internacional de cine Expresion en Corto cierra este jueves., 1 de Mayo. Nos encataría poder considerar sus peliculas y les invitamso a registrarlas en nuestra pagina www.expresionencorto.com o bien a traves de www.withoutabox.com/login/4412

Simposio internacional


SIMPÓSIO INTERNACIONAL FIGURAS DA VIOLÊNCIA MODERNA.

Local: Universidade do Estado da Bahia ( UNEB), Salvador, Bahia, Brasil.
Período. 14 e 15 de dezembro de 2009.

Como se apresentam as formas e as expressões da violência, no nosso imaginário contemporâneo? Inúmeros pesquisadores em Ciências Humanas criticam a abundância de imagens de violência às quais a mídia nos submete cotidianamente. Muitos afirmam que a representação de cenários de violência segue uma lógica de mercado, alimentada pela audiência. Em um plano mitológico, o semioticista e romancista canadense Bertrand Gervais analisa a problemática da violência relacionada com o mito de Teseu que mata o monstro Minotauro no labirinto. Vinculada assim à representação de cenas de violência, a figura da violência se estrutura em torno de um eixo semântico de deriva apto a autorizar a descrição de seres marginalizados que, além de terem perdido seus caminhos e suas memórias no labirinto, são levados a praticarem crimes e massacres. Tentando investir a figura mítica da deriva labiríntica de formações sócio-discursivas, que emergem na sociedade neo-liberal, altamente ligada aos apelos incessantes para o consumo ( apelos que foram bastante discutidos no momento da crise econômica atual), buscaremos entender as diferentes representações desses seres marginalizados nas sociedades norte-americanas ( Canadá e Estados-Unidos) e brasileira, dando continuidade à rede de pesquisa desenvolvida há vários anos entre a Universidade do Quebec em Montreal e universidades brasileiras. Como romancista, Bertrand Gervais indica como os excessos do capitalismo norte-americano permite o nascimento de personagens serial killer e suicidas, assim como outros apontam as engrenagens sócio-econômicas que permitem a emergência das gangs de rua ( compostas às vezes de jovens imigrantes), das guerras de motoqueiros, dos itinerantes drogados. No Brasil, além de existir uma arte hiperrealista ( expressa principalmente no cinema e na literatura contemporâneos) abordando a violência cometida pelo estado militar em relação a jovens da classe média classificados como “subversivos”, vai se desenvolvendo uma temática relativa às operações de passagem entre a marginalidade das guerrilhas e a marginalidade atual dos traficantes de drogas, organizados nas neo-favelas, que tomaram forma no momento em que foram encarcerados nos mesmos locais. Essa transmissão de “saberes” se exprime de forma emblemática no filme “Quase dois irmãos” ( 2004, produção Brasil/Chile/França), de Lúcia Murat, que conta com roteirização de Paulo Lins, autor de “Cidade de Deus”. Na mesma direção, serão discutidas as imagens verbais e visuais das guerras e genocídios atuais, que brotam da lógica política neo-liberal, trabalhadas por semioticistas da UQAM. Dever-se-á, finalmente, encaminhar os debates sobre os denominadores comuns das representações da violência, buscando-se entender se tais representações refletem os diálogos entre a arte e a sociedade, ou fazem simplesmente parte de uma agenda mundial de espetacularização que promove a otimização da comercialização de bens culturais.

Enviar resumos de propostas de comunicação para Licia Soares de Souza, até 30 de junho de 2009.

E-mail: liciass@hotmail.com

domingo, enero 18, 2009

Convocatoria Festival Internacional de Cine "Expresión en corto"

CONVOCATORIA: PRIMER RALLY UNIVERSITARIO EXPRESION EN CORTO

EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE EXPRESIÓN EN CORTO y el GOBIERNO DEL ESTADO DE GUANAJUATO convocan al PRIMER RALLY UNIVERSITARIO EXPRESIÓN EN CORTO que se llevará acabo en el marco de la duodécima edición de este festival, por celebrarse entre el 24 de Julio al 2 de Agosto del 2009 en las ciudades de Guanajuato Capital y San Miguel de Allende, Gto., México.

1ª ETAPA
1. El XII Festival Internacional de Cine Expresión en Corto invita a los Universidades de toda la República Mexicana a convocar a sus estudiantes cinéfilos para representarlas en el marco del Primer Rally Universitario. Expresión en Corto.
2. Las universidades participantes deberán presentar sus proyectos seleccionados a más tardar el día 1 de Febrero del 2009, ya sea entregado personalmente o enviado a las oficinas del Festival:
Filmaciones del Estado de Guanajuato.
Nuñez 20 Altos; Zona Centro
San Miguel de Allende, Gto. CP 37700
3. Junto a los proyectos, las universidades participantes deberán enviar la ficha de inscripción debidamente llenada. Descargar ficha de Registro
4. Cada universidad podrá participar con un solo equipo. Se recomienda que la Universidad defina el proyecto y equipo representante por medio de un concurso interno. Existe la posibilidad de inscribir varios proyectos, sin embargo será seleccionado únicamente un solo proyecto por escuela.
5. Los guiones deberán ser inéditos y se presentarán por triplicado bajo los siguientes lineamientos:
a. El tema es libre.
b. Los guiones deben ser escritos en un mínimo de tres y un máximo de cinco cuartillas, correspondiendo a un cortometraje de 3 á 5minutos de duración.
c. Las historias deben suceder en la Ciudad de Guanajuato ya que ahí serán grabadas. En las escenas de exterior se debe reconocer la Ciudad de Guanajuato ya sea en calles, callejones, monumentos, parques, plazas, etc.
d. Todo el arte de la película, incluyendo escenografía, vestuarios etc. se tiene que conseguir en calidad de préstamo con la comunidad Guanajuatense durante los 48hrs del Rally.
e. Las historias deberán suceder por lo menos en cuatro locaciones diferentes y que impliquen desplazamiento entre cada una de ellas.
f. Por lo menos dos de estas locaciones deben de ser de noche y dos de día.
g. Los guiones tendrán que contar con locaciones tanto interiores como exteriores en cualquier combinación. No importa el número de sets que se usen en cada locación.
h. El guión deberá contener por lo menos dos personajes.
i. En caso de que el guión este basado en una obra ya existente (novela, cuento, o cualquier otro género literario) deberá anexar la autorización correspondiente del autor de la obra original y de la casa editorial; o presentar en su caso el documento que pruebe que la obra es del dominio público.

2ª ETAPA
1. Los guiones resultantes de la primera etapa del concurso son sometidos a la evaluación de un jurado de pre-selección, que elige seis de estos proyectos ganadores para que participen en la 2ª etapa del Rally.
2. El resultado de la 1ª etapa del Rally se dará a conocer el 1 de Marzo del 2009 en la página Web del Festival www.expresionencorto.com
3. El fallo del jurado será inapelable.
4. Cada proyecto ganador deberá inscribir un total de doce personas como máximo que tendrán uno o más puestos a desempeñar: director, productor, fotógrafo, actores, sonidista, arte, maquillaje, editor, asistentes, vestuario, etc. De ninguna manera los equipos podrán recibir ayuda de otra persona que no forme parte de los doce integrantes registrados.
5. Este equipo de doce personas debe en su totalidad ser integrado por estudiantes de la universidad que representen. Maestros y ex alumnos podrán participar como asesores en la 1ª etapa y durante la pre-producción pero no serán elegibles para formar parte del equipo. Las universidades deben comprobar que sus representantes son alumnos activos y que no hayan concluido sus carreras antes del 01.01.2009. La única excepción a esta regla será un permiso especial otorgado para permitir la participación de un máximo de dos actores profesionales por proyecto, que formarán parte de los 12 miembros del equipo.
6. Cada Equipo podrá inscribir un máximo de tres vehículos que deberán utilizar para las tareas que requiera en la producción, así como para aparecer en el cortometraje, estos vehículos tendrán que ser conducidos por miembros del equipo participante. De ninguna manera los equipos podrán recibir ayuda de otro vehículo que no forme parte de los tres registrados.
7. La fecha limite para la entrega del plan de rodaje completo con lista de staff, actores y locaciones es el 1º de Abril del 2009 ya sea personalmente o enviado por mensajería a las oficinas del festival.

3ª ETAPA
1. Los seis equipos seleccionados en la segunda etapa deberán realizar su cortometraje: filmación, edición y postproducción, en un máximo de 48hrs, durante las fechas del XII Festival Internacional de Cine "Expresión en Corto" en la ciudad de Guanajuato entre el 29 de julio y el 1º de agosto del 2009.
2. Los cortometrajes serán filmados en equipo HDV.
3. Las obras finales tendrán una duración de un mínimo de 3 y un máximo 5 minutos.
4. Todo el arte de la película (escenografía, vestuario, props etc.) se debe conseguir entre la comunidad Guanajuatense.
5. En el lobby del Auditorio del Estado, sede principal del XII Festival Internacional de Cine Expresión en Corto se instalarán a la vista del público, seis islas de edición donde los equipos deberán asignar por lo menos a un editor y un asistente dentro sus mismos doce integrantes, para post-producir los cortometrajes.

EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE EXPRESIÓN EN CORTO se compromete a :
• Tramitar los permisos de filmación y apoyar en la convocatoria de actores.
• Hospedar y otorgar pases VIP para los integrantes de los equipos durante el evento.
• Invitar un jurado final para este concurso, integrado por profesionales de la industria cinematográfica
• Organizar la cobertura de prensa pre- festival, durante el evento y siguiendo la premiación, de esta manera asegurando la máxima atención mediática
• Entregar un premio al equipo ganador
• Promocionar el evento a través de su página de internet y en todos sus materiales publicitarios
• Proporcionar el montaje del espacio de edición en el lobby del auditorio, (cubículos con conexiones eléctricas, estables, seguras y con la iluminación necesaria. Esto no incluye computadoras ni ningún tipo de equipo.)
• Proporcionar a cada equipo participante 6 casetes Mini DV de 30 minutos para el rodaje y la entrega del producto final.

CADA UNIVERSIDAD PARTICIPANTE se compromete a
• Nombrar a un responsable de su cuerpo académico que se encarga de la comunicación con el festival y coordinará el cumplimiento con los compromisos, fechas limites etc.
• Proveer el equipo de filmación, iluminación y audio , edición y postproducción de su equipo.
• Asegurar transporte y alimentación del equipo durante la realización del cortometraje
• Promocionar el evento a través de su pagina de Internet y entre sus alumnos

LOS EQUIPOS PARTICIPANTES se comprometen a entregar sus trabajos en las fechas acordadas, en cada momento son responsables por su equipo y la realización de su proyecto.

LOS DERECHOS de los cortometrajes resultantes pertenecen a la universidad productora correspondiente. El Festival Internacional de Cine Expresión En Corto como co-productor tendrá el derecho de exhibirlas gratuitamente e incluir (partes de) los cortometrajes en sus materiales promocionales.

MAYORES INFORMES Y ENVÍO DE MATERIALES:
FILMACIONES DEL ESTADO DE GUANAJUATO
Calle Núñez #20A, Zona Centro, San Miguel de Allende, Gto. México C.P. 37700
Tel: 01 (415) 152.72.64 y 01 (415) 152.88.99
nina@expresionencorto.com

Rally universitario "Expresión en corto"

Para los estudiantes cineastas participantes, este proyecto brinda la posibilidad de desarrollar y presentar sus proyectos iniciales en un ámbito de alta profesionalidad, donde podrán contar con la participación de reconocidos actores y actrices del cine mexicano y estarán asegurados de la máxima atención mediática.


Las bases de la Convocatoria del primer Rally Universitario de Cine Expresion en Corto se encuentran publicadas en nuestra pagina web:

Agradeciendo de antemano la atención prestada a la presente y esperando poder contar con su participacion, quedamos a sus órdenes ante cualquier otra duda.

Atentamente,

Nina Rodriguez
Programming Coordinator
Expresion En Corto IFF
Nuñez 20-A, Zona Centro
San Miguel de Allende, Gto.
CP37700 México
phone +52(415)1527264
fax +52(415)1528899

jueves, enero 15, 2009

Un artículo de Robert Fisk sobre Gaza

Robert Fisk

Tediosas comparaciones sobre Medio Oriente

Todo depende de dónde viva uno. Ésa es la geografía de la propaganda israelí, diseñada para demostrar que los blandengues como nosotros –liberalitos que mimamos bebés en nuestros hogares seguros de Occidente– no nos damos cuenta del horror de las 12 (ahora 20) muertes de israelíes en 10 años, de los miles de cohetes y el inimaginable trauma y estrés de vivir cerca de Gaza. Olvidemos los 600 palestinos muertos allí en ese lapso: viajar en los dos lados del Atlántico en las dos semanas pasadas ha sido una experiencia instructiva, por no decir extrañamente repetitiva.

Fue algo así. En Toronto abrí el diario derechista National Post y me encontré a Lorne Gunter tratando de explicar a los lectores lo que se siente estar bajo un ataque con cohetes palestinos. “Suponga el lector que vive en el suburbio de Don Mills, en Toronto, y que los pobladores del suburbio de Scarborough –ubicado a unos 10 kilómetros– lanzaran 100 cohetes diarios a su patio, a la escuela de su hijo, al centro comercial de su calle y al consultorio de su dentista…”

¿Captan el mensaje? Ocurre, claro, que los pobladores de Scarborough son marginados, con frecuencia nuevos inmigrantes –muchos de Afganistán–, en tanto los de Don Mills son en su mayoría de clase media, entre ellos cierto número de musulmanes. Nada mejor que encajar un puñal en la sociedad multicultural canadiense para mostrar por qué Israel está totalmente justificado en su represalia contra los palestinos.

En un periplo a Montreal, dos días después, eché un ojo al periódico La Presse, en lengua francesa. Y sí, había un artículo firmado por 16 escritores, académicos y economistas pro israelíes que trataban de explicar lo que se siente estar bajo el fuego de cohetes palestinos. “Imaginen por un momento que los niños de Longueil viven día y noche en el terror, que los negocios, tiendas, hospitales y escuelas son blancos de terroristas ubicados en Brossard.” Longueil, debe añadirse, es una comunidad de negros e inmigrantes musulmanes, afganos e iraníes. Pero, ¿quiénes son los “terroristas” de Brossard?

Dos días más tarde estoy en Dublín. Abro The Irish Times y encuentro una carta en la que el embajador israelí en Irlanda intenta explicar a esa nación lo que se siente estar bajo el fuego de cohetes palestinos. ¿Adininan lo que sigue? Claro que sí. “¿Qué harían ustedes –pregunta Zion Evonry a los lectores– si Dublín fuera sujeta a un bombardeo de 8 mil cohetes y morteros…?” Y así sucesivamente.

Inútil es decir que estoy a la espera de que esos escritores nos pregunten cómo nos sentiríamos si viviéramos en Don Mills o Brossard o Dublín y estuviéramos bajo el fuego de aviones supersónicos y tanques Merkava y miles de soldados cuyos proyectiles y bombas vuelan en pedazos a 40 mujeres y niños fuera de una escuela, descuartizan familias enteras en sus camas y que, después de casi una semana, dieron dado muerte a 200 civiles y causado lesiones a 600.

En Irlanda, mi justificación favorita de este baño de sangre provino de mi viejo amigo Kevin Myers. “La cuota de muertes en Gaza es, por supuesto, estremecedora, aterradora, indescritpible –deploró–. Sin embargo, no se compara con la cuota mortal de israelíes si Hamas lograra sus objetivos.” ¿Entienden? La masacre en Gaza se justifica porque Hamas haría lo mismo si pudiera, aunque no lo haga porque no puede.

Se necesitó un Fintan O’Toole, filósofo en jefe residente del Irish Times, para decir lo indecible: “¿Cuándo expira el mandato de victimidad? –preguntó–. ¿En qué punto el genocidio nazi de los judíos en Europa deja de exculpar al Estado de Israel ante las demandas del derecho internacional y el derecho común de la humanidad?”

Viví un momento interesante cuando, al dar la conferencia Tip O’Neill de la paz* en Derry, alguien del público preguntó, como hizo un miembro de la Sociedad Histórica del Trinity College de Dublín al día siguiente, si el acuerdo de paz del Viernes Santo en Irlanda del Norte –o, para el caso, cualquier aspecto del reciente conflicto en Irlanda– contenía lecciones para Medio Oriente. Sugerí que los acuerdos locales de paz no son buen material de exportación y que la idea expresada por John Hume (mi anfitrión en Derry) –de que todo es cuestión de transacciones– no funcionaba porque el apoderamiento israelí de tierra árabe en Cisjordania tenía más en común con el despojo a los católicos irlandeses en el siglo XVII que con el sectarismo en Belfast.

Lo que sospecho, sin embargo, es que la separación y casi guerra civil entre Hamas y la Autoridad Palestina tiene mucho en común con la división entre el Estado Libre Irlandés y las fuerzas opositoras al tratado que condujo a la guerra civil irlandesa de 1922-23; que la negativa de Hamas a reconocer a Israel, y la de los enemigos de Michael Collins que rehusaron reconocer el tratado anglo-irlandés y la frontera con Irlanda del Norte, son tragedias que también tienen mucho en común. Hoy Israel desempeña el papel de Gran Bretaña, al conminar a quienes están por el tratado (Mahmoud Abbas) a destruir a quienes están en contra (Hamas).

Terminé la semana en uno de esos debates del Servicio Mundial de la BBC, en el que un fulano del Jerusalem Post, uno de Al Jazeera, un académico británico y Fisk ejecutaron los acostumbrados pasos de baile en torno a la catástrofe en Gaza. En el momento en que mencioné que 600 palestinos muertos por 20 israelíes muertos en Gaza en 10 años era algo grotesco, los escuchas pro israelíes me condenaron por dar a entender (cosa que no hice) que sólo 20 israelíes han perecido en todo Israel en 10 años. Desde luego que han muerto cientos de israelíes fuera de Gaza en ese tiempo, pero lo mismo ha ocurrido con miles de palestinos.

Mi momento favorito llegó cuando señalé que los periodistas deberíamos estar del lado de quienes sufren. Si habláramos del comercio de esclavos en el siglo XVIII, no le daríamos igualdad de tiempo al capitán del navío de esclavos en nuestros reportes. Si cubriéramos la liberación de un campo de concentración nazi, no le daríamos igualdad de tiempo al vocero de las SS. A lo cual un periodista del Jewish Telegraph de Praga respondió que “las fuerzas de defensa de Israel no son Hitler”. Claro que no. Pero, ¿quién dijo que lo fueran?

* Conferencia anual impartida por un personaje destacado en la lucha por la paz, instituida por la Universidad del Ulster en homenaje al legislador estadunidense que promovió el acuerdo de paz en Irlanda del Norte. (N. del T.)

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya


Fuente: La Jornada (13.01.09)

Sobre Gaza


Fuente: La Jornada (14.01.09)

sábado, enero 10, 2009

Multan a Bryce Echenique

La autoridad acreditó que el escritor lesionó los derechos de 15 autores

Multan a Bryce Echenique con más de 50 mil dólares por plagio de 16 textos

■ Tuvieron amplia difusión en medios de Perú e inclusive en varias páginas de Internet

■ Tiene el derecho de apelar ante el tribunal del Indecopi, última instancia administrativa

Notimex

Ampliar la imagen Alfredo Bryce Echenique durante su participación en la FIL de Guadalajara, en 2005 Alfredo Bryce Echenique durante su participación en la FIL de Guadalajara, en 2005 Foto: Arturo Campos Cedillo

Lima, 9 de enero. El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) de Perú multó con 56 mil 500 dólares al escritor Alfredo Bryce Echenique por plagio, informó hoy la entidad en un comunicado.

El Indecopi precisó que logró acreditar el plagio de 16 textos, de 15 autores, los cuales fueron publicados en varios medios de comunicación locales y extranjeros, con la firma del escritor peruano.

No obstante que el abogado de Bryce Echenique argumentó ante la entidad que los artículos no habían sido publicados en Perú y que por tanto no violaban las normas locales, el escritor deberá pagar una multa de 177 mil 500 nuevos soles, unos 56 mil 500 dólares.

La institución aclaró que varios de los textos fueron reproducidos en medios de comunicación peruanos de gran tiraje, por lo que “tuvieron amplia difusión” e inclusive estuvieron a disposición del público en distintas páginas en Internet.

De la Paz, entre los afectados

En su resolución, el Indecopi determinó que el novelista peruano “infringió el derecho moral de paternidad en la modalidad de plagio y el derecho moral de integridad”.

El derecho moral de paternidad es la facultad que tiene un escritor a ser reconocido como autor de una obra, es decir, que se debe publicar su nombre o seudónimo en caso de que su obra sea citada por un tercero.

El derecho moral de integridad, en tanto, se refiere a que el autor puede oponerse a cualquier modificación o mutilación de su obra.

Bryce Echenique tiene el derecho de presentar una apelación ante el tribunal del Indecopi, el cual ejerce como segunda y última instancia administrativa de la institución peruana.

Entre los textos plagiados están “William Blake y los proverbios del infierno”, de Jorge de la Paz (Revista ANUIES, México, julio de 1986) y “El psicoanálisis de Woody Allen”, de Benjamín Herreros (Revista Jano, México, marzo de 2002).

También se encuentran “Potencias sin poder”, de Oswaldo de Rivero (Quehacer, Perú, mayo 2005), “Uso social del tabaco”, de Eulalia Solé (La Vanguardia, España, julio de 2005) y “Estrellas médicas”, de Sergi Pámies (Revista Jano, España, abril de 2004).


Fuente: La Jornada, 10-enero-2009.

sábado, noviembre 22, 2008

Resultados de nuestra encuesta sobre la venta de PEMEX




Respuesta
%
Constituye un saqueo, hay que impedirlo como sea
58%
Es un acto de corrupción gubernamental, sólo ellos se beneficiarán
20%
Será un gran beneficio para todos los mexicanos, generará riqueza
12%
Beneficiará sólo a una minoría, generará mayor desigualdad
7%
Beneficiará a algunos, pero se generarán empleos
3%
176 votos

Sobre los fondos de retiro en México

México SA

Carlos Fernández-Vega 
cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx

■ Continúan las pérdidas en los fondos para el retiro

■ Caída del PIB y de la actividad industrial

Cada día más nerviosos (léase al borde del infarto) por los negros resultados ofrecidos por las siempre amables “administradoras” de sus fondos de retiro, millones de trabajadores voluntariamente a fuerza inscritos en una Afore observan cómo se deteriora su perspectiva de jubilación: convidados de piedra (ellos aportan el dinero, pero no deciden cómo ni dónde se invierte) en este exquisito negocio de unos cuantos, en junio esos trabajadores registraron una “minusvalía” (término favorito de los técnicos para describir las pérdidas) superior a 50 mil millones de pesos, un monto que al cierre de octubre pasado se incrementó a casi 65 mil millones.

Nadie ha metido la mano para frenar el deterioro. Ningún plan “contracícilico”, ninguna institución pública y, aunque parezca increíble, ningún discurso oficial ha metido la mano o la voz para paliar la caída, en sentido contrario de lo hecho por el gobierno en los casos de grandes corporativos especuladores en problemas, como la Controladora Comercial Mexicana, de cuyo “rescate” ya se encargó Nacional Financiera.

El problema se agudiza cuando se sabe que casi siete de cada 10 cuentas de los trabajadores “aforados” no registran movimientos, están “inactivas” (término oficial que debe entenderse como desempleo, subempleo o informalidad del “beneficiario”), o lo que es lo mismo al no aumentar la inyección de dinero fresco, el ahorro acumulado se consume a ritmo de crisis.

En vía de mientras, va un paseo por el comportamiento del mercado de las Afore en el primer semestre del año, cortesía del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados: los ingresos de las Administradoras ascendieron a 7 mil 352.7 millones de pesos, monto mayor en 2.2 por ciento al obtenido en el mismo periodo de 2007; los gastos y obligaciones ascendieron a 6 mil 338.3 millones de pesos, 2 por ciento más que el registrado en enero-junio de 2007. Resultado de lo anterior las Afores alcanzaron una utilidad neta de mil 14.4 millones de pesos, cifra mayor a los 980.8 millones que en el mismo renglón obtuvieron en el citado lapso de 2007. De 2003 al primer semestre de 2008, las utilidades netas de las Afore superaron los 18 mil millones de pesos.

No obstante el incremento en el flujo de aportaciones a las Afore, el saldo de los recursos administrados por las Afore en el periodo de referencia creció apenas 2 mil 522.6 millones de pesos (0.3 por ciento), al pasar de un saldo de 822 mil 175.3 millones de pesos al cierre de 2007 a 824 mil 698 millones al final del primer semestre de 2008, “debido a la volatilidad e incertidumbre de los mercados financieros, situación que provocó una disminución en los rendimientos netos de las Siefores básicas”.

Durante el primer semestre de 2008, dejaron de operar la Afore Santander, Actinver y de la Gente, las dos primeras fueron adquiridas por Afore ING y Metlife, respectivamente, en tanto que Afore de la Gente, que pertenecía al Banco del Ahorro y Servicios Financieros (Bansefi) dejó de operar y su cartera fue adquirida por el Pensionissste, institución que manejará las cuentas individuales del nuevo régimen de pensiones de los trabajadores del sector público; este hecho implicó que al cierre del primer trimestre de 2008 operaran sólo 18 administradoras de fondos para el retiro. Con las fusiones realizadas en la primera mitad del año, las Afore Banamex, Bancomer e ING administran en conjunto 40.3 por ciento del mercado potencial de cuentas individuales para el retiro.

De acuerdo con la cobertura de mercado ocho administradoras de fondos para el retiro (Banamex, Bancomer, ING, Banorte Generali, Santander, Inbursa y Siglo XXI) acaparan 80.4 por ciento del mercado potencial, este indicador muestra una mayor concentración del mercado, ya que al cierre de 2007 esta proporción era cubierta por 10 Afore.

De los 38 millones 908 mil afiliados, 38.8 por ciento, que equivale a 15 millones 85 mil, corresponden a cuentas que se encuentran en actividad y el restante 61.2 por ciento (23 millones 823 mil), son cuentas que no presentaron actividad durante el primer semestre de 2008. En el mismo periodo, se cancelaron 141 mil 506 cuentas que no registraban recursos por ningún concepto (cuentas con saldo cero). De acuerdo a su composición por sexo, del total de afiliados en las Afore 36.56 por ciento en promedio corresponden a registros de mujeres y el restante 63.44 por ciento son hombres. El salario promedio de las mujeres fue de 3.4 veces el salario mínimo del Distrito Federal; el de los hombre fue de 4.1 veces.

En el periodo las Afore recaudaron (aportaciones obrero patronales, y voluntarias, cuota social del gobierno federal e intereses generados) 44 mil 43.4 millones de pesos; sin embargo, el saldo de los ahorros de los trabajadores que administran las Afore crecieron 2 mil 522.6 millones de pesos, al pasar de 822 mil 175.3 millones al final de 2007 a 824 mil 698 millones al cierre de junio pasado. Lo anterior “debido a la volatilidad de los mercados financieros internos y externos. Al cierre del primer semestre de 2008, el saldo de la subcuenta de vivienda, administrado por INFONAVIT y FOVISSSTE, ascendió a 405 mil 580.50 millones de pesos, 8.05 por ciento más que el registrado al finalizar el primer semestre del año previo”.

Con las modificaciones al régimen de inversión se autoriza la ampliación de dos a cinco el número de Siefores Básicas; con esta nueva modalidad se permite que las inversiones se realicen de acuerdo con la edad del trabajador; por ello, en la Siefore Básica 5 estarán los ahorros de los trabajadores más jóvenes, ya que su ahorro es de un mayor horizonte, por lo que podrán contar con un régimen de inversión más abierto y con mayor rendimiento en el largo plazo. En contraste, los ahorros de los trabajadores de 56 años y más se invertirán en la Siefore Básica1 y sus ahorros serán invertidos en un fondo de perfil “más conservador”.

Con los cambios al régimen de inversión, al cierre del primer semestre de 2008, el portafolio de inversión de las Siefore se encuentra distribuido de la siguiente manera: 61.3 por ciento de los ahorros de los trabajadores están invertidos en deuda gubernamental (Cetes, Udibonos, BPAS y Bondes, principalmente); 16.6 por ciento en el sector privado para financiar construcción y ampliación de activos fijos del sector hotelero, industrial, transporte, vivienda y alimentos, principalmente; 6.5 por ciento en deuda externa y 15.6 por ciento en instrumentos de renta variable.

Las rebanadas del pastel

La sacudida ya se manifiesta en el comportamiento del producto interno bruto: en el tercer trimestre de 2008 “creció” 1.6 por ciento, el más famélico de los últimos 30 meses, con resultados de por sí raquíticos. Y el sector en el que no hace mucho se tenían todas las esperanzas para que éste fuera un país de vanguardia, el industrial, cayó 1.3 por ciento. ¡Ah!, el “catarrito”.

sábado, noviembre 01, 2008

Sobre las Afores en México

México SA

Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mxcfv@prodigy.net.mx

■ De nuevo las Afore

■ ¿Intervendrá el gobierno?

Otra vez los fondos de ahorro de los trabajadores y sus “minusvalías” (término oficial para no llamar pérdida a la pérdida), que en 2008, hasta septiembre, acumulan alrededor de 53 mil millones de pesos. Dichas “minusvalías” contrastan con las ganancias (aquí sí le llaman cereza a las cerezas) recolectadas, vía comisiones, por los dueños de las citadas “administradoras”.

Miles de millones de pesos (que siempre sí había) han salido de las arcas públicas para “apuntalar” (eufemismo oficial por “rescatar”) a los grandes consorcios bancarios, productivos y comerciales con “problemas de liquidez”, “deuda en dólares pagadera en el corto plazo”, “desajustes cambiarios” por especular en el mercado de derivados, etcétera, etcétera. Ni un solo centavo para contener la pérdida (léase “minusvalía”) del ahorro de los trabajadores.

Que “ya se recuperarán las minusvalías”, grita a coro el “sistema PAN”; cuentas claras e intervención gubernamental exigen los que a veces, según amanezca, son oposición y en otras cogobierno, mientras 62 por ciento de los trabajadores “aforados” tienen ingresos que no pasan de 175 pesos diarios y que en el mejor de los casos recibirán migajas de su ahorro.

Voraces dueños de las Afore que nunca pierden, por muchas “minusvalías” que los trabajadores –convidados de piedra en el negocio– reporten. A pesar de que sólo poco más de 15 millones de cuentas de ahorro para el retiro permanecen activas, los afilados colmillos de los barones del ahorro (ajeno) se clavan, vía comisiones, en el total de las casi 39 millones de cuentas que están registradas (62 de cada 100 de ellas permanecen sin flujo, inmóviles, porque el titular perdió el empleo y se fue a la informalidad, pero al “aforador” le vale un cacahuate y cobra comisión).

En riguroso promedio, al llegar el momento de pensionarse cada trabajador “aforado” acumularía un ahorro cercano a 23 mil pesos, más casi 11 mil por vivienda. A cada uno de ellos el primer monto le garantizaría una pensión cercana a mil 700 pesos anuales (según la tasa de rendimiento oficialmente reconocida), algo así como 140 pesos mensuales. El segundo no serviría ni para rentar una tienda de campaña.

Triste, por no decir indignante, realidad que reporta “la gran solución social al México moderno de hoy”, según bella frase de ocasión pronunciada por Ernesto Zedillo en 1997, cuando dio el banderazo de salida a este esquema, que remató así: “por fin tenemos un sistema de pensiones para el futuro, moderno, ágil, transparente y, sobre todo, justo, que desde el momento mismo de su puesta en marcha está dando resultados favorables a los trabajadores y a la economía nacional… Se salvaron pensiones presentes y futuras de los trabajadores de México”.

Pues bien, la “salvación” y la “solución definitiva”, lejos de dar tranquilidad, reposo y bienestar a los trabajadores, ha generado un cada vez más peligroso nerviosismo, por no decir encabronamiento, de los millones de mexicanos que obligadamente fueron subidos a este tren.

Retomo un detallado análisis que sobre el tema elaboró (mayo 2008) el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados: en los primeros 10 años de operación, los ingresos de las Afore, por el cobro de comisiones, se incrementaron a una tasa media anual de 13.15 por ciento, de tal suerte que en el periodo ascendieron a 120 mil millones de pesos. De 1998 a 2007, las Afore acumularon utilidades netas por 28 mil 500 millones de pesos, mientras los trabajadores pagaron hasta 23 centavos por cada peso que aportaron para su pensión. En términos porcentuales, de 1998 a 2007 la utilidad neta de las Afore creció a una tasa media anual de 24.11 por ciento; mientras que el rendimiento de las cuentas de los trabajadores apenas fue de 2.7 por ciento, una diferencia de nueve tantos a favor de las utilidades empresariales.

En una fecunda década para los propietarios de las Afore, el ahorro de los trabajadores que ellos “administran” pasó de representar 2.8 por ciento del PIB en 1998 a 12.2 por ciento al cierre de 2007 (un incremento de 4.35 veces en el periodo), equivalente a casi un billón 200 mil millones de pesos.

Como suele suceder en la “moderna” economía mexicana, al cierre de 2007 cuatro Afore (dos extranjeras, dos nacionales) se quedaron con la rebanada más gruesa del pastel: Banamex (Citigroup, estadunidense), Bancomer (BBVA, española), Inbursa (Carlos Slim) y Profuturo GNP (Alberto Bailleres), la más onerosa del sistema, concentran 57 por ciento del mercado, con 679 mil millones de pesos.

Una segunda rebanada, no tan gruesa como lo anterior, pero igual de suculenta, quedó en manos de otras seis Afore (cuatro extranjeras y dos de capital nacional y foráneo), con 35 por ciento del mercado, equivalente a 418 mil millones de pesos. Ellas son Banorte Generali (mexicano-española), ING (holandesa), Santander (española), Siglo XXI (IMSS-Prudential Financial, estadunidense), HSBC (británica) y Principal (estadunidense). Las 11 Afore restantes se repartieron la rebanada más delgada, pero resultona: 8 por ciento del mercado, o lo que es lo mismo, alrededor de 100 mil millones de pesos en ahorro de los trabajadores. Incluso se dan casos como el de la Afore Scotia con sólo 0.1 por ciento del total y la Afore De la Gente (así se llama) con apenas 0.02 por ciento.

Lo mejor del caso es que las 10 Afore que concentran (unas más que otras) 92 por ciento del mercado resultan las más caras para los trabajadores, las que mayores comisiones cobran. Así, Profuturo GNP, del empresario Forbes Alberto Bailleres, ocupa la primerísima posición en lo que a costo para los ahorradores significa: 2.6 por ciento; le siguen dos trasnacionales: Banamex, propiedad de Citigroup, y la española Santander, con 2.2 por ciento; ocupa el tercer escalón la Afore que originalmente “administraba” el IMSS y que ahora lo hace de la mano de la estadunidense Prudential Financial, con 2.1 por ciento, ligeramente por arriba de la británica HSBC y la estadunidense Principal, con 2 por ciento en cada caso, quienes superan a la mexicana-española Banorte Generali y a la española BBVA (1.7 por ciento). Las demás están por debajo de esta cota.

Entonces, ¿intervendrán hasta que, como acostumbran, les estalle la bomba en la cara?

Las rebanadas del pastel

En campaña lo prometió para los mexicanos de a pie; ya en Los Pinos cumple, pero no a ellos, sino a sus clientes favoritos: “anuncia Calderón programa energético para industriales; los empresarios podrán pagar una tarifa fija anual por electricidad y acceder a un contrato de cobertura en compra de gas para estar protegidos de variaciones del precio de ambos energéticos”. La pelusa, pues, que se joda.


Fuente: La Jornada (01/11/2008)

lunes, septiembre 22, 2008

Un libro inédito de Rimbaud. (Fuente: La Jornada Semanal)

sábado, septiembre 20, 2008

Immanuel Wallerstein

¿Puede la OTAN sobrevivir Georgia?

Ampliar la imagen El presidente de Rusia, Dimitri Medvediev, llega al salón principal del Kremlin, ayer en Moscú El presidente de Rusia, Dimitri Medvediev, llega al salón principal del Kremlin, ayer en Moscú Foto: Reuters

En medio del barullo periodístico acerca de una nueva guerra fría, la mayoría de los analistas se pierden la crisis real que quedó cristalizada con la imprudente excursión de Saakashvili a Ossetia del Sur: la mera existencia de la OTAN ha quedado en entredicho. Para entender eso, tenemos que regresarnos a los inicios de la OTAN como institución y como concepto.

La historia comenzó en 1947 cuando el Reino Unido y Francia firmaron el Tratado de Dunquerque, que prometía asistencia mutua en caso de que revivieran las agresiones militares alemanas. En 1948, este agrupamiento se expandió para incluir a Holanda, Bélgica y Luxemburgo en el Tratado de Bruselas, en una jugada diseñada, todavía, como defensa contra Alemania. Más tarde ese año, las cinco naciones establecieron la Organización de la Defensa de la Unión Occidental, que contaba con un Estado Mayor Conjunto. Hay dos cuestiones que anotar al respecto de estos tratados. Estados Unidos no era parte de ellos, y su preocupación en esa época era Alemania, no la Unión Soviética.

La fundación de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) en 1949 llegó con la ola del bloqueo de Berlín, en 1948. La OTAN, en efecto, nulificó los tratados de defensa de la Unión Occidental. Su foco no fueron los peligros de algún renovado militarismo alemán sino la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Desde el punto de vista de Estados Unidos, la OTAN servía varios propósitos. Era un mensaje a la Unión Soviética de que Estados Unidos estaba comprometido con mantener las fronteras existentes de la división de poderes en Europa, que parecían haber quedado amenazadas por el bloqueo de Berlín. Fue un método para reconciliar a los franceses y los británicos con el rearme de Alemania Occidental. Y una manera de controlar las operaciones militares de los aliados deshaciendo su naciente estructura militar para subordinar sus tropas al comando estadunidense.

Los líderes políticos y la mayoría de la población de los países de Europa occidental fueron en principio bastante favorables al concepto de la OTAN. Según ellos garantizaban que Estados Unidos los defendería de hecho si la Unión Soviética llegaba a pensar que podía violar los acuerdos de Yalta. Y Francia estaba lista a aceptar el rearme de Alemania Occidental como parte de su reconciliación histórica. Sin embargo, Francia se enfadó con el tercer objetivo –mantener las tropas francesas bajo el mando estadunidense, que es lo que llevó a Charles De Gaulle a retirarse de la estructura de comando de la OTAN en 1966 y exigir que sus cuarteles generales se mudaran de París a Bruselas.

A principios de los años 70, Europa occidental no sólo se había recuperado de sus preocupaciones respecto de Alemania sino que había comenzado a pensar que la Unión Soviética no representaba ya una inminente amenaza de invasión. Varios países, y no sólo Francia, comenzaron a buscar cómo atraer a una Unión Soviética, posestalinista, más dócil, hacia una cooperación más intensiva con Europa occidental. Notablemente, éste fue el caso de la Ostpolitik de Alemania Occidental. Y cuando, en los 80, surgió la idea de un gasoducto de la Unión Soviética a Europa occidental, esto fue recibido favorablemente aun en el Reino Unido de Margaret Thatcher.

Estados Unidos se abrumó con este rumbo de los acontecimientos. Se opuso al gasoducto sin lograr nada. Buscó desalentar toda negociación encaminada a revivir un ejército europeo que no fuera parte de la OTAN. En general, se volvió mucho menos amistoso con la idea de Europa como Europa, una que estuviera separada de la comunidad del Atlántico norte.

En 1989, el desgaste se intensificó con el colapso de los comunismos y con la disolución de la Unión Soviética en 1991. Dado que la OTAN fue creada como una estructura para defender a Europa Occidental de una Unión Soviética gobernada por un partido comunista, ¿qué función tendría ahora la OTAN? Estados Unidos estaba decidido a mantener la OTAN, y buscó una nueva definición de su papel. Estaba empeñado a no permitir la emergencia de una estructura europea autónoma, desvinculada de Estados Unidos, y peor aún, que posiblemente creara “el hogar común europeo” que incluiría a Rusia, como lo había propuesto Mijail Gorbachov.

La cuestión estructural inmediata para la OTAN fue el asunto de la expansión –incluir o no a los antiguos satélites soviéticos, que ahora se habían emancipado de sus lazos con la Unión Soviética/Rusia. Estados Unidos pujó fuerte, casi de inmediato, para incorporarlos a la OTAN. Europa occidental fue menos entusiasta. Los antiguos satélites veían su incorporación como un vínculo con Estados Unidos, como una protección contra Rusia y como una puerta de entrada al mejoramiento económico. Estados Unidos vio la incorporación de éstos como una restricción al posible resurgimiento de Rusia pero más como una garantía de que “Europa” no podría desvincularse de su cercana alianza con Estados Unidos, dado que estos países se opondrían. Europa occidental era menos entusiasta precisamente porque entendió lo que Estados Unidos estaba haciendo.

La guerra de Irak exacerbó la situación enormemente. Donald Rumsfeld se regodea con la idea de dos Europas –la “vieja” Europa que era decadente y poco cooperativa, y la “nueva” Europa, comprometida con los mismos objetivos mundiales que Estados Unidos. De hecho, en la situación inmediata tras la invasión estadunidense a Irak en 2003 había tres Europas: la “nueva” Europa de Rumsfeld (es decir los antiguos satélites soviéticos); aquéllos que se rehusaron a unirse a la “coalición de la voluntad” (notablemente Francia y Alemania); y aquellos países de Europa occidental que en 2003 apoyaron la invasión estadunidense de Irak (el Reino Unido, España e Italia). Francia y Alemania se acercaron, políticamente, a la Rusia de Putin en su oposición común a Estados Unidos en Naciones Unidas.

El desgaste continuó. Cuando Estados Unidos pujó este año por el lanzamiento del proceso para incluir a Ucrania y Georgia en la OTAN, se topó con la fuerte oposición no sólo de Francia y Alemania sino también del Reino Unido, España e Italia. De hecho contó con el fuerte respaldo de sólo cuatro de los estados de Europa Oriental –Polonia y los tres estados bálticos. Los otros estados de Europa del este también tenían reticencias.

Luego ocurrió la marcha de Saakashvili a Ossetia del Sur y el exitoso y fuerte revire de Rusia. Polonia y los otros tres estados bálticos dieron su inmediato y pleno respaldo a Georgia, y Estados Unidos, un poco menos pronto, elevó su nivel de retórica y mandó barcos de guerra con ayuda humanitaria.

¿Qué hizo Europa occidental? De inmediato y sin consultarle a nadie, el presidente Sarkozy de Francia negoció una tregua en los combates y luego hizo que la Unión Europea respaldara este fait accompli. La canciller Merkel, de Alemania, entró entonces a escena y emprendió más negociaciones con Rusia. Aun Silvio Berlusconi, de Italia, telefoneó a Putin. Todo este tiempo, Condoleezza Rice estuvo fuera de la real escena diplomática.

¿Funcionó la diplomacia? Sólo hasta cierto punto, por supuesto, ya que sigue la controversia acerca del sitio en que se hallan acantonadas las tropas rusas y el reconocimiento definitivo que Rusia le otorgue a la independencia de Ossetia del Sur y Abjazia. Pero los hombres de Estado de Europa occidental continúan haciendo declaraciones en el sentido de que hay que cuidarse de no cortar lazos con Rusia. Y parecería que lo más que puede hacer la prensa de Europa occidental es reprender a Rusia alegando que es ella la que está rompiendo las relaciones amistosas con Europa occidental. Lo más revelador de todo es la nota, aparecida en el New York Times, de que Polonia, República Checa y los estados bálticos no llaman a Rice sino a Angela Merkel, y le piden que use su influencia para resolver la situación. Angela Merkel ha dejado claro que Alemania no va aceptar que la apresuren a aprobar la membresía de Georgia en la OTAN.

Lo más notable de todo es un artículo de opinión en el Financial Times, escrito por Kishore Mahbubani, académico de alto rango en el profundamente pro occidental Singapur. Mahbubani dice que 10 por ciento del mundo está unido en su condena a Rusia y el otro 90 por ciento “está divertido con la moralina occidental acerca de Georgia”. Él dice que Mao Tse Tung tenía razón en una cosa –la distinción entre la contradicción primaria y las contradicciones secundarias ante las cuales uno siempre acaba concediendo. “Rusia no está a punto de volverse la contradicción primaria que encara Occidente”. Termina diciendo que es “el fallido pensamiento [estratégico]” occidental lo que ocasiona que el mundo sea un lugar más peligroso.

Estados Unidos no está preparado para escuchar el sabio consejo de sus propios amigos en el mundo no occidental. Europa occidental anda a tientas intentando entender qué es lo que está en juego para ella. La OTAN no puede sobrevivir la irrelevancia de su actividad estratégica en lo que Mahbubani llama “la era posguerra fría”.

Traducción Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

lunes, mayo 26, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes. La tómbola de los premios y una adecuada película final

Ampliar la imagen El jurado del festival estuvo integrado por Sean Penn, Alexandra Maria Lara, Natalie Portman, Sergio Castellitto y Alfonso Cuarón El jurado del festival estuvo integrado por Sean Penn, Alexandra Maria Lara, Natalie Portman, Sergio Castellitto y Alfonso Cuarón Foto: Ap

Ampliar la imagen El director Roman Polanski entregó el reconocimiento de segundo lugar al italiano Matteo Garrone por su cinta Gomorra El director Roman Polanski entregó el reconocimiento de segundo lugar al italiano Matteo Garrone por su cinta Gomorra Foto: Reuters

Cannes, 25 de mayo. Puede afirmarse que los pronósticos de ayer fueron acertados a medias. En efecto, el jurado presidido por Sean Penn hizo de las suyas, pero también se premió a la mayoría de títulos que mencioné, aunque en diferentes categorías.

Se decía que el cine francés ya ansiaba una Palma de Oro, pues no había obtenido una desde 1987 (cuando ganó Bajo el sol de Satanás, de Maurice Pialat). Sin embargo, la triunfadora no fue Un conte de Noël, de Arnaud Desplechin, como se pensaba, sino Entre les murs, de Laurent Cantet. Según anunció Penn fue una decisión unánime, lo cual sugiere que el jurado se quedó con el recuerdo más fuerte de la penúltima película en ser proyectada en concurso.

La de Desplechin tuvo que conformarse con un inventado “premio especial de la edición 61” a su actriz, Catherine Deneuve, compartido con Clint Eastwood, quien ni siquiera se molestó en mandar a alguien para recibirlo en su lugar. Deneuve tampoco se veía complacida con lo que podría calificarse de premio de consolación. Penn explicó que más bien se trataba de un reconocimiento a trayectorias importantes. Lo que se traduce como “no nos gustó su último trabajo pero los estimamos”.

Quizá los premios más justos fueron los otorgados a Gomorra, del italiano Mateo Garrone, merecedora del Grand Prix (o segundo lugar): Los tres monos, del turco Nuri Bilgué Zheylán, premio al mejor director, y la belga Le silence de Lorna, de los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, premio al mejor guión. Ciertamente las tres cintas se contaron entre lo poco sobresaliente de la competencia.

Lo demás entra al terreno de lo explicable sólo en términos del amiguismo. Benicio del Toro obtuvo el premio al mejor actor por su papel en Che, de Steven Soderbergh, cuando ni hizo el esfuerzo de intentar un acento argentino para su personaje, mucho menos hacerle justicia a su complejidad, y la brasileña Sandra Corveloni el de mejor actriz por su estereotipada madre sufrida de Linha de passe, de Walter Salles. Éste fue el único reconocimiento al cine latinoamericano, pues las meritorias cintas argentinas La leonera, de Pablo Trapero, y La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel, fueron ignoradas. Y esta vez el cortometraje mexicano –El deseo, de Marie Benito– no se llevó la Palma de Oro. Ese honor fue para Megatron, del rumano Marian Crisan.

El premio del jurado fue para Il divo, de Paolo Sorrentino, que junto al premio otorgado a Gomorra, significó la edición más provechosa para el cine italiano en mucho tiempo.

El título de la película de clausura fue muy adecuado, como predijo Penn, pues ante ese palmarés muchos se quedaron haciendo la pregunta What just happened? (¿Qué fue lo que pasó?). Pero la selección también fue pertinente por referirse al cine y al festival mismo. La más reciente realización de Barry Levinson es una sátira moderada a Hollywood, carente del vitriolo empleado antes por Billy Wilder o Robert Altman, pero con algunos gags atinados sobre la industria.

Lo curioso es que retrata la crisis personal y profesional de un productor (un gracioso Robert De Niro) dos semanas antes de estrenar su nueva película en Cannes, cuyo final –el asesinato de un perro– resulta inaceptable para los ejecutivos del estudio, y el actor protagónico es nada menos que Sean Penn, a quien se ve subiendo la alfombra roja del Palais, como hizo en la vida real unas horas antes. El juego de espejos no podría haber sido más completo.



Fuente: La Jornada (26-05-2008)

domingo, mayo 25, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival de Cannes. Últimas decepciones y pronósticos reservados

Cannes, 24 de mayo. La competencia ha concluido al fin tras una cosecha que prometía en un principio y acabó por decepcionar. La francesa Entre les murs (Entre los muros), de Laurent Cantet, es un documental actuado sobre un año escolar de un grupo de secundaria parisino. François Bégadeau, quien fue maestro de escuela y escribió el libro que inspiró la película, interpreta a un maestro de francés a cargo de un grupo mixto de adolescentes, la mayoría originaria de África o Asia.

No se trata, desde luego, de uno de esos melodramas sobre cómo un maestro ejemplar transforma la vida de sus alumnos o enfrenta y vence a un salón lleno de hampones peligrosos. Es más, podría tratarse de la secuela adolescente de Ser y tener (2002), de Nicolas Philibert. Las cámaras han sido dispuestas para registrar largas sesiones de clases reales, en que los alumnos se interpretaron a sí mismos e improvisaron sus diálogos basados en una línea general. Muchas discusiones están centradas en el tema del lenguaje y cómo el francés académico no se aplica en la vida cotidiana de unos muchachos tan listos como insolentes. El resultado es una película correcta, bienintencionada, pero muy poco apasionante. Uno diría que encontraría un espacio más apropiado en un congreso pedagógico que en un festival internacional de cine.

El cierre vino a cargo del rey de los cartuchos quemados. Según parece, no hay manera de que Wim Wenders vuelva a ser un cineasta relevante. Palermo Shooting, su regreso a la producción europea, es una ingenua meditación sobre el tiempo y la muerte, a través del viaje que emprende un famoso fotógrafo (el rockero alemán Campino) a la ciudad epónima, donde se encontrará cara a cara con la parca, o el parco, porque se llama Frank y lo interpreta Dennis Hopper en plan bonachón.

La obra de Wenders fue tan importante en los años 70 y 80, que no se entiende cómo el director de El amigo americano, París, Texas o Las alas del deseo, pudo haber perdido toda la inspiración, la chispa creativa, la musa o como quieran llamarle. Entre momentos de un turismo fotográfico digno de revista de modas, una estética kitsch apoyada en los efectos digitales, aforismos que se pretenden profundos (“quien le teme a la muerte, le teme a la vida”) y, en general, una pretensión mal encausada, la película provocó en varios momentos la risa burlona de la prensa, El fracaso de Palermo Shooting hasta enternece, porque son evidentes el esfuerzo y la sinceridad de su autor por expresar algo significativo cuando ya no se le da. Aunque la película está dedicada a “Ingmar y Michelangelo”, uno siente que debe guardar luto por la carrera de Wenders.

Ahora los críticos nos entretenemos haciendo predicciones temerarias. Hay quienes apuestan por el triunfo inopinado de Che, de Steven Soderbergh. El argumento es que Sean Penn, presidente de un jurado de clara postura liberal, se inclinará a apoyar una película de izquierda, sin mucho futuro comercial. Soderbergh ha hecho proyectos personales que casi ni se exhibieron; pero Schizopolis (1996) y Full Frontal (2002) no costaron ni una fracción de los 60 millones de dólares invertidos en Che.

Uno prefiere la hipótesis de que Clint Eastwood se llevará el gran premio porque, si bien Changeling no está entre sus mejores logros, ya se lo deben. Ha estado cinco veces en competencia y nunca se ha llevado la Palma de Oro (Es más, el mismo Penn fue uno de los actores de Río Místico, que fue injustamente obviada hace cuatro años). Y no descontemos que el país anfitrión no ha ganado en décadas. Un conte de Noël, de Arnaud Desplechin, cuenta con muchos adeptos en el festival.

Entre las actuaciones femeninas han sobresalido las protagonistas de la argentina La leonera, la belga Le silence de Lorna y la turca Üç maymun. A saber por quién se decidirá el jurado. Por otra parte, los actores no brillaron en esta edición. Un candidato sería el italiano Toni Serville, por su participación en las dos cintas italianas: como un empresario de la mafia en Gomorra, e irreconocible disfrazado de Andreotti en Il divo.

La israelita Waltz with Bashir, de Ari Folman, es susceptible de llevarse un premio especial del jurado, por su innovadora animación y lo polémico de su tema. Otras favoritas de la crítica, Delta, del húngaro de Kornél Mundruczó, y 24 City, del chino Jia ZhangKe, también podrían colarse al Palmarés. (De hecho, Delta ha obtenido hoy el premio de la Fipresci, lo cual podría condenarla. Los jurados no suelen coincidir con los críticos). Mañana haremos los corajes de rigor.



Fuente: La Jornada (25-05-2008) www.jornada.unam.mx

sábado, mayo 24, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival de Cannes. El mundo es un escenario, a veces poblado por bufones

Cannes, 23 de mayo. Lo peor de los prejuicios es que suelen cumplirse. Il divo, cuarto largometraje del italiano Paolo Sorrentino (y tercero en competir en Cannes), es otro ejercicio de ostentación técnica al servicio de un tema de gran potencial: la personalidad del funesto político Giulio Andreotti, siete veces primer ministro de Italia, acusado de haberse coludido tanto con la mafia como con la Iglesia católica para mantenerse en el poder.

A Sorrentino no le interesa la información en sus películas. Dudo, incluso, que sepa contar una historia, y sospecho una formación en el cine publicitario, donde se adiestró en pergeñar imágenes atractivas para vender autos o yogures, pero no aprendió a desarrollar una narrativa superior a 30 segundos. Il divo es, pues, una sucesión de hechos en clave para italianos –varios personajes pueblan la pantalla, son identificados con letreros y muchos de ellos son luego asesinados–, cuya comprensión es nula para los no iniciados. Dominada por la encarnación caricaturesca de Toni Servillo (maquillado para verse como uno de los peluches utilizados por algún noticiero), la película no es más que un elaborado cartón político para enterados.

Cuando todo parecía perdido, la competencia levantó cabeza con Synecdoche, New York, debut como realizador del guionista Charlie Kaufman, cuyo principal problema es pasarse de ocurrente. Las películas basadas en guiones suyos –Quiero ser John Malkovich (1999), Ladrón de orquídeas (2002), entre otras– han pecado de crear premisas tan ingeniosas que acaban por construir su propio callejón sin salida. Algo similar le sucede al cineasta debutante con la historia de un director teatral (Phillip Seymour Hoffman), cuya triste vida, narrada a grandes saltos con sus pequeños dramas, él pretende reproducir fielmente en una obra donde la ciudad de Schenectady –el título es un juego de palabras entre ese nombre y la figura literaria sinécdoque, o sea, definir el todo por una de sus partes– es recreada casi a tamaño natural, con personajes que funcionan como dobles de su contraparte real.

Hay suficientes ideas en esta opera prima como para nutrir a otras dos películas, y muchas se desaprovechan. Como dicen los gringos, Kaufman ha mordido más de lo que puede masticar. No obstante, aunque el concepto de que todos somos actores en el teatro de la vida no deja de ser un lugar común, el autor consigue hacer sensibles apuntes existenciales y hasta metafísicos sobre la condición humana.

Si la vida es teatro, pocos escenarios han sido tan propicios para el drama y la decadencia como el hotel Chelsea, de Nueva York. En su primer documental, Chelsea On the Rocks, el impredecible Abel Ferrara rinde homenaje al legendario refugio de poetas, artistas y fracasos célebres, con una desordenada colección de recuerdos de varios de sus inquilinos y un par de torpes recreaciones sobre lo sucedido ahí con Sid Vicious y Janis Joplin. Se dice que varios fantasmas pululan por sus habitaciones, y por ahí aparecen algunos personajes que ya no parecen pertenecer al mundo de los vivos.

La película, exhibida en Cannes fuera de concurso, tiene el aire de una conversación informal y el propio Ferrara, un verdadero anciano a sus 56 años, se mete a cuadro, o intercala imprecaciones mientras hablan sus entrevistados. El asunto acaba con la inevitable nota de añoranza; la familia propietaria ha pasado el hotel a manos de un consorcio cuyos planes de convertirlo en uno de lujo ha llevado a la expulsión de sus viejos ocupantes.



Fuente: La Jornada (24-05-2008)

viernes, mayo 23, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes. Una abundancia de cartuchos quemados

Cannes, 22 de mayo. Tras el acostumbrado motín para entrar a la función vespertina y cuatro horas y media de proyección (con quince minutos de intermedio para sándwiches gratuitos), Che no logró convencer a la mayoría de los críticos. No es ridícula como suelen ser las visiones hollywoodenses sobre lo latinoamericano (véase El amor en tiempos del cólera), ni indignante como fue la cinta homónima de Richard Fleischer (1969, nunca exhibida en México para no herir sensibilidades políticas), que concluía con el suicidio de un Guevara decepcionado con la causa. La película de Steven Soderbergh es respetuosa con su biografiado. Quizá demasiado respetuosa, porque se vuelve una monótona hagiografía del legendario personaje.

Interpretado por un estoico Benicio del Toro, el Che Guevara es descrito como un santo de la izquierda, un héroe íntegro, generoso y alejado del protagonismo político. Soderbergh y su guionista Peter Bruchman han creado un Che tan unidimensional como esa imagen que adorna pósters y camisetas. La primera parte alterna las escaramuzas en la Sierra Maestra con la comparecencia y los discursos de Guevara en la ONU, en 1964, y esa estructura inerte le quita todo impulso dramático. La segunda narra, con duración excesiva, la fracasada campaña en Bolivia en 1967 que llevó a la ejecución del Che.

Uno tiene la impresión de haber visto apenas una copia de trabajo, ni siquiera un primer corte (la versión exhibida carecía incluso de secuencias de créditos). Quizá Che necesite de bastante más esmero en la mesa de edición para producir una película apta para cualquier circuito comercial. Coproducido entre Estados Unidos y España, éste es un proyecto que podría acabar estrenándose en algún canal de Tv por cable.

Mientras tanto, la competencia se ha desinflado por completo. El francés Philippe Garrel presentó en La frontière de l’aube (El límite del amanecer) una anacrónica historia de amour fou entre un joven romántico (Louis Garrel, insufrible hijo del realizador) y una actriz (Laura Smet) con cara de garbanzo. La mujer es frágil, inestable, alcohólica y –tras una estancia en el siquiátrico– suicida. Para cuando la metafísica hizo su aparición con el fantasma de la chica, el público ya había sucumbido a la risa involuntaria. El tono naif de Garrel es intencional, pero eso no lo salvó de la silbatina más estruendosa que ha habido en la gran sala Lumière durante este festival.

Más aparatoso fue el descalabro del canadiense Atom Egoyan con Adoration (Adoración), una intentona por volver a las preocupaciones y estrategias narrativas de los inicios de su obra, cuando era visto como un cineasta original. Lo único que no ha cambiado desde entonces es el estatus de su esposa, Arsinée Khanjian, como una de las peores actrices del mundo civilizado.

Egoyan aborda un abanico de temas relevantes –los prejuicios sociales, la guerra entre religiones, las consecuencias del terrorismo, la comunicación mediante la nueva tecnología–, pero lo hace en boca de sus actores, como si se tratara de una mesa redonda.

Esta vez, los juegos con la estructura temporal, los nexos que van descubriéndose entre los personajes y el recurso del video como una suerte de memoria son empleados aquí de manera artificial. Es triste ver a un autor otrora respetado recalentar el estilo que le funcionó hace 20 años, ya sin convicción ni resonancia.

Ha comenzado la desbandada de Cannes. Muchos de los asistentes han retornado a sus sitios de origen, mientras el mercado de cine da sus últimas señales de vida. Oficialmente el festival concluirá el domingo, pero gran número de personas ya hizo su propia clausura. Si el tenor de la competencia va a seguir como hoy, es una decisión bastante sensata.



Fuente: La Jornada (23-5-2008)

jueves, mayo 22, 2008

Más de Leonardo García Tsao sobre el festival de cine Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes. El día del maltrato a la presencia latinoamericana

Ampliar la imagen El actor Benicio del Toro protagoniza Che, de Steven Soderbergh, la cual, se prevé, será la cinta más polémica del encuentro francés El actor Benicio del Toro protagoniza Che, de Steven Soderbergh, la cual, se prevé, será la cinta más polémica del encuentro francés Foto: Reuters

Ampliar la imagen La modelo Eva Herzigova llega a la presentación de la cinta biográfica La modelo Eva Herzigova llega a la presentación de la cinta biográfica Foto: Reuters

Cannes, 21 de mayo. La cuarta y última representante latinoamericana en concurso, La mujer sin cabeza, de la argentina Lucrecia Martel, ha dividido a la afición de manera muy tajante. A algunos nos pareció otra propuesta arriesgada de una realizadora singular, mientras los más fueron de la opinión de que se trataba de un desastre incomprensible. Esa diferencia extrema de subjetividades es uno de los aspectos más intrigantes de los festivales.

Si bien se ha definido como thriller sicológico, La mujer sin cabeza es en realidad una auténtica cinta de misterio. La película abre con un accidente en carretera. Una mujer se distrae mientras maneja y cree haber atropellado a un perro; pero su consecuente perturbación mental sugiere que fue algo más grave: un ser humano. Con el estilo narrativo que había ensayado en La ciénaga, su ópera prima, la directora se las arregla para descentrar las actividades que ocurren en torno a la protagonista. Mediante el uso de planos cerrados, las variaciones de foco y la indefinición de lo que es real o imaginario en la mente de la protagonista, la película establece varias dimensiones de lectura.

La más relevante refiere a la desmemoria sobre crímenes recientes, un tema en especial incómodo de la realidad argentina. Acentuando la interpretación social, Martel contrasta las distinciones de clase entre el privilegiado entorno clasemediero en que se mueve la mujer y la extracción indígena de su víctima, cuya ausencia nadie extraña en principio. La cineasta no se preocupa por esclarecer ninguno de sus hilos narrativos y concluye con la mayor ambigüedad posible. Quizá un poco de cohesión final hubiera sido recomendable, porque la resolución resulta demasiado vaga, según lo confirmó el abrumador abucheo que La mujer sin cabeza recibió al final de su pase de prensa. A la gente no le gusta la sensación de no haber entendido nada.

Si bien Los bastardos, del mexicano Amat Escalante, ha recibido críticas mixtas, la peor reacción la tuvo la guardia fronteriza de Niza que –según reporta hoy la publicación Le film français– detuvo por cinco horas a Rubén Sosa, el más joven de la pareja protagónica de la cinta, sin dar explicación. Al otro, Jesús Moisés Rodríguez, ni siquiera se le permitió entrar a Francia. Esto podría ser el tema de una secuela sobre otro tipo de bastardos.

La espera de los últimos títulos en concurso, algunos en proceso de compleción, ha alterado totalmente la rutina de las funciones de prensa. Hoy miércoles, por ejemplo, no hubo proyección matutina, como si se tratara de darnos un descanso para el maratón de la tarde. La biográfica Che, de Steven Soderbergh –dividida en dos partes, El argentino y La guerrilla–, se exhibirá de un tirón para un total de cuatro horas y media, al mismo tiempo que transcurre su premier en la sala Lumière.

Este podría ser el filme más polémico del festival. Según se sabe, el personaje epónimo es interpretado por el puertorriqueño Benicio del Toro, mientras a Fidel Castro lo encarna Demián Bichir, nada menos. Che ha sido filmado con una nueva cámara digital llamada RED, cuyo hallazgo el propio Soderbergh ha descrito en el boletín de prensa como algo comparable a “escuchar a los Beatles por primera vez”. A ver si esto no se convierte en La noche de un día difícil.

Salvo el caso del francés Laurent Cantet, quien lleva una filmografía estimable, no se esperan sorpresas contundentes en la recta final. Desde hace tiempo, el canadiense Atom Egoyan y el alemán Wim Wenders no han podido escapar de un profundo bache creativo; una recuperación tardía, sobre todo en el caso del segundo, se antoja improbable. El italiano Paolo Sorrentino ha ostentado hasta ahora un formalismo digno del cine publicitario; será cuestión de comprobar si Il divo, centrado en la figura de Giulio Andreotti, lo ha llevado en otra dirección. Otras interrogantes serían el guionista Charlie Kaufman, en su debut como realizador, Synecdoche; New York, y My Magic, de Eric Khoo, primera cinta de Singapur en competición. Ahora bien, no ha sido raro que la Palma de Oro se otorgue entre las últimas concursantes. Nunca se sabe.



Fuente: La jornada (22-05-2008) www.jornada.unam.mx

miércoles, mayo 21, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes. El día de las decepciones a la mitad del festival

Ampliar la imagen Angelina Jolie y Clint Eastwood en la presentación de The Exchange Angelina Jolie y Clint Eastwood en la presentación de The Exchange Foto: Reuters

Cannes, 20 de mayo. El camino a la Croisette estuvo hoy empedrado de decepciones. Tras la afortunada racha reciente de Clint Eastwood, iniciada con Río místico (un estreno de la edición 2003 de Cannes, por cierto), había mucha expectación para The Changeling o The Exchange (en el catálogo aparece con el primer título, pero en los boletines de prensa se maneja el segundo). En Los Ángeles, 1928, una telefonista (Angelina Jolie) sufre el secuestro de su hijo; cinco meses después la policía le devuelve a un niño que ella no reconoce como suyo. Ante la posibilidad de un escándalo, el corrupto departamento policiaco decide encerrar a la mujer en un instituto siquiátrico de manera ilegal.

Eastwood empieza la película como un thriller policiaco, con el tono más sombrío que ha empleado hasta ahora; a medio camino cambia de géneros al melodrama y el drama jurídico, llevando su relato a una resolución convencional, en la que la justicia triunfa y los culpables son castigados. No obstante que aborda temas tan actuales como la desaparición y el asesinato de niños, el estilo clásico del director se siente, por esta vez, anticuado.

Por su parte, aunque Jolie sí logra expresar la fiereza materna (no en balde ha adoptado tantos hijos), exuda demasiado glamur para un personaje que se supone común. En todo momento se ve más bien como una bella flapper a punto de irse de fiesta.

La húngara Delta, tercer largometraje de Kornél Mundruczó, venía avalado con el primer premio en el festival de Budapest. Pero resultó ser un mero ejercicio formalista de escasa sustancia. Un hijo pródigo se rencuentra con su madre en un sitio despoblado y conoce a una hermana; ambos construyen una cabaña a medio lago que será una especie de Edén incestuoso; la comunidad desaprueba de la relación y, al final, aplica su castigo. La película se distingue por sus valores fotográficos que, por tradición, han sido notables en esta cinematografía. Sin embargo, la sucesión de imágenes hermosas, por lo general bajo la luz del amanecer o el crepúsculo, no le confiere peso a su previsible y esquemática historia.

Lo que ayer se anunciaba como una insólita y tardía proyección, la de Two Lovers, acabó en desmadre total. A la hora indicada no se había desocupado la sala, por lo que la función se cambió a otra de menor capacidad, con media hora de retraso. Claro, sólo había cabida para quienes cubrimos el festival para medios impresos, con el consecuente coraje de los demás colegas. A ratos parecía que iba a repetirse la escena subversiva de hace 40 años, y alguien se iba a colgar de las cortinas de la pantalla para impedir la proyección.

La película en cuestión no era culpable y se hizo merecedora de una hostilidad gratuita. Eso sí, el cuarto largometraje de James Gray no aclaró el misterio de por qué el mediocre realizador es convocado con tanta insistencia a la competencia de Cannes. Two Lovers es un producto hollywoodense tan anodino que, al azar, uno es susceptible de encontrar cosas superiores en canales de cable como HBO o Cinemax.

Pasando al lado ceremonioso y amable del festival, ayer se llevó a cabo un sentido homenaje a Manoel de Oliveira con motivo de su centenario, en presencia del jurado, Clint Eastwood y el actor Michel Piccoli, quien hizo la entrega de la Palma de Oro honorífica. En México está planeado hacer una retrospectiva del cineasta el próximo octubre, con motivo del primer Congreso Iberoamericano. No sería descabellado que añadiera otro título a su filmografía: el hombre se ve tan entero que podría fingir ser apenas un septuagenario.



Fuente: La jornada (21-05-2008)

martes, mayo 20, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes. Cineastas que cumplen a tiempo, mientras otros llegan tarde

Cannes, 19 de mayo. En las tres ocasiones anteriores en que los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne han competido en Cannes lograron llevarse algún premio importante, incluyendo un par de Palmas de Oro. Sería curioso que los primeros realizadores en romper el récord y conseguir tres provengan de Bélgica, que no es una potencia cinematográfica ni mucho menos.

Le silence de Lorna (El silencio de Lorna) es una suerte de decantación de los personajes y situaciones de su obra previa. El personaje epónimo es una joven albanesa que, a instancias de un mafioso, se ha casado con un heroinómano (Jérémie Renier) para conseguir la ciudadanía belga. El plan es matar al joven con una sobredosis a fin de que ella pueda casarse después con un ruso, dispuesto a pagar miles de euros por el engaño. Sin embargo, los sentimientos que Lorna desarrolla por su falso esposo van a romper el esquema.

Los Dardenne filman el dilema de su personaje con el realismo compasivo que los caracteriza. En esta ocasión han sustituido el recurso de la cámara en mano, que daba a su cine una vertiginosa movilidad, por una perspectiva más reposada; y sus resoluciones habitualmente optimistas han cambiado a un final más ambiguo. Lorna es una de sus protagonistas más emotivas, gracias a la interpretación de Arta Dobroshi (oriunda de Kosovo), que evoca la misma honestidad voluntariosa de Emilie Dequenne en Rosetta (1999). Aun así, no deja de sentirse que los directores han escamoteado, en nombre de la desdramatización, un momento clave del relato; la elipsis es tan brusca que uno llega a sospechar que el cácaro se ha brincado un rollo.

Contra la costumbre, hasta el momento no se ha podido ver el segundo título en competencia. Por vez primera en la historia del festival, Two Lovers (Dos amantes), del estadunidense James Gray, no se exhibirá a la prensa hasta las 10 de la noche, a la misma hora en que se llevará a cabo su función de gala en la Sala Lumière. Eso obedece a la maña de programar películas que aún no están terminadas. Varios cineastas –entre ellos Walter Salles y Clint Eastwood– han llegado a Cannes barriéndose en safe, con apenas primeros cortes de sus obras. Y todavía faltan otros que han sido sometidos a prisas similares.

Gray goza de una inexplicable predilección de los programadores de Cannes, y en dos ocasiones anteriores ha estado en concurso con fallidos thrillers sobre la mafia rusa. Vamos a ver si en esta ocasión corresponde a la preferencia con algo de mayor calidad.

En su horario, se proyectó fuera de concurso Of Time and City (Del tiempo y la ciudad), documental en que el británico Terence Davies hace una agridulce elegía a Liverpool, su ciudad natal. Alternando las tomas de archivo con material filmado por él, Davies expresa su nostalgia por la inocencia de los tiempos de infancia (como lo hizo en The Long Day Closes), pero también su irreverencia hacia las instituciones inglesas –la Iglesia católica, a monarquía– y disgusto con el deterioro de la arquitectura misma de la ciudad. El problema es que la narración, de por sí maliciosa, es hecha por el propio realizador, quien carece de las tablas de un profesional y pronuncia sus ironías con el tono forzado de quien teme que pasen inadvertidas.

Mañana martes será el día más importante del cine mexicano en esta edición de Cannes. No sólo se llevará a cabo el estreno mundial de Los bastardos, segundo largometraje de Amat Escalante, en la sección Una Cierta Mirada, sino también se exhibirán el corto Peces plátano, de Natalia Beristain Egurrola, y el documental Mi vida dentro, de Lucía Gajá. Ambos fueron premiados en el pasado festival de Morelia y ahora se proyectan dentro de la Semana Internacional de la Crítica, debido al intercambio entre ambos festivales.



Fuente: La Jornada (20-05-2008)

lunes, mayo 19, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival Internacional de Cannes. Viñetas de dominio y sumisión

Ampliar la imagen Steven Spielberg, George Lucas, Melody Hobson y Harrison Ford, en el estreno de Indiana Jones... Steven Spielberg, George Lucas, Melody Hobson y Harrison Ford, en el estreno de Indiana Jones... Foto: Reuters

Cannes, 18 de mayo. La competencia de hoy ha exhibido dos películas en que se muestra un universo particular, poblado por múltiples personajes. La primera es Gomorra (suena a Camorra), del italiano Mateo Garrone, fascinante descripción de cómo la mafia napolitana se ha infiltrado a todas las capas sociales, desde los niños a los altos negocios industriales. Aunque la revelación no es novedosa, el realizador –de quien desconozco su obra previa– se ha valido de una novela/ reportaje de Roberto Saviano para hacer apuntes pertinentes de los diferentes matices del crimen organizado actual.

Nada parece artificial en esta naturalista recreación de una arriesgada forma de vida. Garrone emplea su cámara como un testigo más, sin alardes formales, y observa con buen ojo a sus emblemáticos caracteres con la tensión implícita en el género gangsteril: cualquier personaje es susceptible de ser ejecutado en instantes. En ese sentido sobresalen un par de jóvenes mensos cuya fantasía de ser Tony Montana los lleva a adoptar un actitud temeraria que, tarde o temprano, los convertirá en cadáveres prematuros y no en capos.

La Sodoma complementaria se titula Serbis, del filipino Brillante Ma. Mendoza, cuya única distinción es ser una de las películas más chamagosas jamás filmadas. (Filipinas llevaba 24 años sin participar en la competencia, desde los tiempos en que los franceses inventaron a Lino Brocka. ¿Alguien lo recuerda?)

Toda la acción de Serbis transcurre en un cine de cuarta, llamado Family, que es todo menos familiar. Aunque exhibe cintas lúbricas su verdadera función es servir de punto de encuentro para actividades sexuales con acento en lo gay. Locas y vestidas deambulan por los pasillos solicitando u ofreciendo un service (de ahí el título), mientras los miembros de la numerosa familia que regentea el local se enfrenta a problemas como destapar los baños inundados, o la inusitada aparición de una cabra sobre el escenario. (Se agradece que la cinta no se proyecte en Odorama.)

Por ahí se adivina una intención metafórica –todos dependen de una matriarca, la abuela; los hombres son gays o vistos como débiles–, pero Mendoza es un provocador barato. ¿Realmente era necesario mostrar en acercamiento cómo un personaje revienta el forúnculo que lo aflige en una nalga, o saturar la banda sonora con el incesante ruido de un intenso tráfico callejero?

Fuera de concurso, se proyectó también Ashes of Time Redux (Cenizas del tiempo redux, 1994), restauración del tercer largometraje de Wong Kar Wai. En su única película en el género del wuxia a la fecha, el cineasta chino no se interesó tanto en las secuencias de acción sino en ensayar su tema de siempre, el desamor. De forma cíclica, los dos espadachines principales se encuentran sólo para recordar –o querer olvidar– sus amores perdidos. No es del todo lograda, si bien hay momentos de sublime belleza formal en los que la capacidad de Wong para combinar movimientos, colores y texturas ya anuncia, en estado embrionario, lo que vendrá en sus siguientes obras.

El gran evento del día fue el estreno de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. Antes de la primera función, afuera del Palais, había docenas de personas suplicando un boleto. Lo cual comprueba, una vez más, el imbatible dominio establecido por el cine hollywoodense hace décadas, al crear en la mayoría de los espectadores esa urgencia por conocer sus productos cuanto antes, como si existiera el riesgo de que no habrá otra oportunidad. En cambio, uno está seguro de que va a ver esa nueva realización de Spielberg –aunque no quiera, incluso– y, por ello, no se molestó en asistir a su atiborrada premier mundial.


Fuente: La Jornada (19-05-2008)


domingo, mayo 18, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes El nivel desciende un poco

Ampliar la imagen El director estadunidense Woody Allen posa con Rebeca Hall, a la izquierda, y Penélope Cruz, quienes actúan en la cinta Vicky Cristina Barcelona, que se proyectó fuera de concurso en el festival francés El director estadunidense Woody Allen posa con Rebeca Hall, a la izquierda, y Penélope Cruz, quienes actúan en la cinta Vicky Cristina Barcelona, que se proyectó fuera de concurso en el festival francés Foto: Reuters

Cannes, 17 de mayo. La perspectiva era demasiado buena para ser cierta. El cuarto día del festival de Cannes ha vuelto a la normal cuota de decepciones. La primera corrió a cargo de los brasileños Walter Salles y Daniela Thomas. Linha de passe supone un melodrama urbano a lo Rocco y sus hermanos: en un barrio pobre de Sao Paulo, cuatro hermanos –tres hijos de un mismo padre y otro menor que no conoció a su progenitor– viven con su madre, quien trabaja de sirvienta. Los jóvenes se ganan la vida como pueden –uno es mensajero en moto y otro atiende una gasolinera, mientras el mayor aspira a ser futbolista– pero no consiguen salir adelante.

Salles y Thomas acumulan descripciones reiterativas de la vida cotidiana de los personajes sin preocuparse por establecer un impulso dramático. Si bien la pericia formal del primero está siempre en evidencia, también se presenta esa proclividad a la tibieza que ha debilitado hasta sus cintas más elogiadas. Para cuando los hermanos se enfrascan simultáneamente en acciones indebidas y sus consecuencias, el espectador ya se ha instalado en la indiferencia. El melodrama con pudor no es melodrama.

Igualmente descriptiva, en un tono totalmente diferente, es la china Er shi si cheng ji (Ciudad 24), de Jia ZhangKe. No queda de otra que definirla como un docudrama, pues utiliza entrevistas tanto a personajes reales como ficticios para narrar los 50 años de historia de una fábrica estatal en Chengdu (la misma ciudad devastada por el sismo de hace unos días), que recién ha sido demolida para dar cabida a un lujoso complejo habitacional.

El interés de Jia es, claro, utilizar la fábrica y la historia personal de sus obreros para ilustrar los profundos cambios ideológicos y sociales de China. Del esfuerzo comunitario por el camarada Mao a la lucha individual por ser neocapitalistas; de la tradicional canción china al ponchis-ponchis moderno. Al margen de su desarrollo desigual –hay entrevistas demasiado largas y estáticas– uno se pregunta cuál es el sentido de las secuencias ficticias. Obviamente se trata, por ejemplo, de la actriz Joan Chen, en una afectada interpretación de naturalidad, la que da su testimonio. ¿La intención será hacernos cuestionar la veracidad de cualquier declaración a cámara? ¿O se trata de un juego de referencias al cine mismo?

En cambio, ha habido cosas bastante más explícitas, como la necesidad de algunos cineastas de pedir sus papeles de jubilación. Woody Allen debe ser el caso más apremiante. Su reciente Vicky Cristina Barcelona ha sido programada fuera de concurso en Cannes porque el nombre todavía evoca entusiasmo por reflejo condicionado (no había un asiento libre en la función de prensa de anoche). Pero es otra más de sus comedias escleróticas, esta vez situada en la ciudad del título para describir las sosas peripecias amorosas de dos gringas –una seria (Rebecca Hall) y la otra desmadrosa (Scarlett Johansson)– seducidas por un pintor (Javier Bardem) que no consigue terminar su matrimonio con una demente (Penélope Cruz).

Al son de una guitarra incesante, Allen pasea su cámara por la Sagrada Familia y el Parque Güell como cualquier turista atolondrado, y acaba concluyendo que los gringos, aunque esnobs, son demasiado cuadrados para relacionarse con europeos locos y apasionados. Menos mal que el desfile de clichés no se sintió obligado a incluir una visita a una plaza de toros, pero es un mérito muy pequeño.

Dentro de la Semana de la Crítica, donde está concentrada la mayoría de los títulos mexicanos, se proyectó hoy Lake Tahoe, de Fernando Eimbcke, nombrada la revelación del año por el Fipresci (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica). Y en la noche, la tradicional fiesta mexicana, organizada por el Imcine en una de las playas de la Croisette. Es de prever el gentío de siempre, pues el tequila, los antojitos y los mariachis todavía llaman la atención por estos lares, sobre todo si son de gorra.



Fuente: La Jornada (18-05-2008)

sábado, mayo 17, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes La representación turca toma la delantera

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Ampliar la imagen La modelo Petra Nemcova; Bono, líder de la banda irlandesa U2, y Sean Penn, actor, director y presidente del jurado del Festival Internacional de Cine de Cannes, a su llegada a la proyección de la cinta Un Conte de Noel, del francés Arnaud Desplechin La modelo Petra Nemcova; Bono, líder de la banda irlandesa U2, y Sean Penn, actor, director y presidente del jurado del Festival Internacional de Cine de Cannes, a su llegada a la proyección de la cinta Un Conte de Noel, del francés Arnaud Desplechin Foto: Reuters

Cannes, 16 de mayo. El tercer día del festival ha brindado su primera gran película, Üç maymun, (Los tres monos), de Nuri Bilgué Zheylán, sin duda el más sobresaliente realizador del cine turco. Con su tercera participación en el concurso de Cannes –las anteriores, Distante (2003) y Climas (2006) aún no se han comprado para México, lo cual es una lástima– el cineasta describe la crisis de una familia de Estambul, provocada por la influencia corruptora de un político cobarde. Éste atropella en la carretera a un hombre y, como no quiere arriesgar su candidatura, le pide a su chofer que acepte la culpa y pase un tiempo en prisión a cambio de una fuerte remuneración económica.

La cosa se complica cuando el hijo haragán del chofer le pide a su madre (la conmovedora Hatice Aslan) que negocie un adelanto del dinero con el político para comprarse un auto. Ella, mujer guapa, acepta a cambio las proposiciones amorosas del hombre. Todo se sucede con la lógica despiadada de la bola de nieve que va haciéndose enorme e imparable conforme entran en juego los diferentes conflictos morales. (El título refiere a la fábula de los tres monos que, respectivamente, no quieren ver, escuchar o decir la verdad).

Lo impresionante en Bilgué Zheylán es la manera en que describe los conflictos de sus personajes con una economía narrativa ejemplar, apoyada en una perspicaz observación de las contradicciones inherentes al comportamiento humano. El plano fijo se ha vuelto un tic de moda entre los cineastas contemporáneos, sin embargo, muy contados son quienes lo utilizan con la riqueza expresiva de Bilgué Zheylán. La secuencia en que el chofer se rencuentra con su esposa, tras salir de prisión, y le recrimina sus sospechas, debe ser una de las descripciones cinematográficas más definitivas sobre la tensión conyugal.

También notable es el empleo de la banda sonora. El cineasta prescinde de la música –salvo una canción popular de despecho, que cobra un peso irónico– y se vale de puros sonidos ambientales para acompañar los cambios emocionales de los personajes. Üç maymun ha venido a reforzar el afortunado inicio de este festival.

Mientras tanto, en el terreno del cine espectáculo, muchos rumores se han desatado en torno a Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. Según se sabe, a pesar de todas las medidas de seguridad, ya se han filtrado algunas críticas de la película en Internet y el tono no ha sido elogioso. Eso, claro, ha preocupado a Spielberg y compañía por lo que, en Cannes, no concederán entrevistas después de la proyección de la cinta. Sólo antes, cuando nadie haya podido verla, y evitar así la posibilidad de algunas preguntas agresivas.

Eso da a entender que Indiana Jones, como se temía, ha entrado al reino de la tercera edad. Ahora bien, aunque la película no convenza a la crítica, nada impedirá que recaude millones de dólares en la taquilla (como sucedió, hace dos años, con El código DaVinci). Entonces, se trata simplemente de un caso de egos demasiado sensibles.

Contra la costumbre de años recientes, cuando el festival de Cannes había transcurrido bajo un calor casi tropical, hoy se dejaron venir las nubes y, con ellas, la lluvia y temperaturas más frescas. Esas serán malas noticias para quienes vengan a disfrutar de las playas. Para uno, que se la pasa encerrado en el Palais, en las salas de proyección, da casi lo mismo.



Fuente: La Jornada (17-05-2008)

viernes, mayo 16, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes El día del crimen olvidado

Ampliar la imagen Angelina Jolie y Brad Pitt en el estreno de la cinta Kun Fu Panda, en Cannes Angelina Jolie y Brad Pitt en el estreno de la cinta Kun Fu Panda, en Cannes Foto: Reuters

Cannes. pesar de las reservas provocadas por el comentario de Thierry Frémaux, el director artístico de Cannes, en cuanto a que la selección de este año fue “larga y difícil”, el segundo día del festival resultó bastante sólido en su sección competitiva. Leonera, de Pablo Trapero, es la primera cinta realmente latinoamericana en proyectarse y marca una recuperación del director ar- gentino, quien en sus dos anteriores cintas, se mostraba algo norteado. La anécdota es sencilla: Julia, una mujer joven (Martina Gusman, esposa del cineasta), despierta en un inesperado cuadro sangriento, pues su amante ha muerto apuñalado y otro compañero yace herido. No recuerda nada del crimen, pero es encarcelada. Dado su embarazo es confinada a la sección maternal de la prisión femenina, donde nace y crece su hijo.

Trapero desarrolla ese drama carcelario con un rigor y un sentido compasivo que pareciera aprendido del realismo social de Ken Loach. La segunda parte de Leonera gana en interés cuando Julia lucha por recuperar a su niño, concedido a la distanciada abuela por ley. El realizador no resuelve si su personaje es culpable o no, porque sus preocupaciones dramáticas son otras,

Por su parte, la concursante israelí Waltz With Bashir (Un vals con Bashir), de Ari Folman, debe ser el primer ejemplar de un género que suena a disparate: el documental de animación. Así lo define su creador, por lo menos. En realidad se trata de una exploración personal del recuerdo impreciso de su participación militar en Líbano y, en concreto, de la masacre de Sabra y Chatila. A través de los testimonios de compañeros y un periodista, Folman recrea con dibujos animados varios episodios de esa guerra, combinados con las fantasías o sueños de los participantes.

El estilo de animación es estilizado como en las llamadas novelas gráficas. Los personajes son trazados con líneas sencillas, contrastadas sobre fondos realistas. El efecto es convincente para situar una distancia ante hechos terribles. Sin embargo, Folman no va al fondo del asunto. Si bien un grupo de refugiados palestinos es comparado a las víctimas del gueto de Varsovia, la película escamotea la responsabilidad de la masacre mencionada, culpando a los falangistas cristianos y apenas insinuando que el entonces ministro de Defensa, Ariel Sharon, se hizo de la vista gorda. Sin duda, Waltz With Bashir será objeto de polémica dentro y fuera del festival, que ya ha añadido la animación política –recuérdese Persépolis, del año pasado– a su programación, junto a trabajos mucho más convencionales. Hoy mismo fue la proyección especial de Kung Fu Panda, producción de DreamWorks, pero comprenderán que no me preocupé en verla por el momento.

La Quincena de los Realizadores tuvo una acertada inauguración con Cztery noce z Anna (Cuatro noches con Ana), inesperada realización del veterano Jerzy Skolimowski, inactivo en el cine desde 1991 y que, además, marca un retorno completo, pues es una producción de su natal Polonia, donde no había filmado desde 1966. A pesar del romanticismo sugerido por el título, es la melancólica historia de un hombre solitario que espía a su vecina regordeta y luego se las ingenia para acercarse a ella cuando la deja inconsciente. Con su humor remojado en patetismo, sus personajes tristes y el gris clima invernal que envuelve al relato, la película no podría ser más polaca: cualquiera diría que fue realizada durante el boom de esa cinematografía, cuando surgieron cineastas como Zanussi o Kieslowski.

Vamos a ver si el festival logra mantener ese buen nivel.



Fuente: La Jornada (16-05-2008)

jueves, mayo 15, 2008

Leonardo García Tsao sobre el festival de cine de Cannes

61 Festival Internacional de Cine de Cannes Inicia con una película corta de vista

Cannes, 14 de mayo. Añadida a última hora a la selección en concurso, Blindness (Ceguera), del brasileño Fernando Meirelles, ha sido asignada a la expuesta misión de abrir la 61 edición de Cannes. Tal vez eso de inaugurar un festival de cine, al que el mundo entero observa con ojos bien abiertos, con una película sobre ciegos sea, además, una ironía de los programadores.

La ambiciosa coproducción entre Canadá, Brasil y Japón, hablada sobre todo en inglés y con un reparto multinacional, enfrenta el problema de toda adaptación literaria. En este caso, la novela de José Saramago no se prestaba a lo que es, en esencia, una película de desastres con pretensiones. Blindness comienza de manera inquietante con el progresivo contagio de una ceguera repentina entre varios habitantes de una gran urbe anónima. Pronto, un gobierno totalitario encierra a los afligidos en un desolado hospital, y los abandona a su suerte. Claro, el variopinto grupo entrará en una lucha por lo esencial: comida y sexo como ejercicio de poder.

Sólo un personaje femenino, interpretado por Julianne Moore, conserva la vista, pero no aprovecha esa circunstancia para reinar en esa tierra de ciegos, hasta que finalmente se convierte en la guía para salir del encierro y recomenzar la vida con unos cuantos elegidos.

El panorama apocalíptico se presta para las metáforas sociopolíticas de cajón, apuntaladas por los comentarios editoriales de un personaje también típico, el negro sabio (Danny Glover), al servicio de citas textuales de la novela.

Filmada de manera eficiente, con los colores deslavados ya habituales (y saturaciones de blanco para ilustrarnos la perspectiva de los invidentes), Ceguera no consigue sostener la tensión de su planteo inicial, y se estanca en un ciclo repetitivo de acciones. Un final optimista, pulcro y bienpensante acaba por desvanecer cualquier sentido de urgencia.

Lo que a esta película le hace falta es el ataque de unos zombis caníbales.

De alguna forma, la participación de Meirelles habla de la relevancia del cine latinoamericano en el festival. Según se sabe, compite asimismo Linha de passe, de los también brasileños Walter Salles y Daniela Thomas, junto con las argentinas La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel, y Leonera, de Pablo Trapero. Se puede decir que los argentinos ganan por ligero margen, pues hasta sus personajes míticos –el Che Guevara y Diego Maradona– son el tema de las respectivas Che, de Steven Soderbergh, y Maradona by Kusturiça, documental de Emir Kusturiça (cuyo título alterno podría ser Fantoche por fantoche). La primera está en concurso, la segunda no.

Un aniversario importante que se celebra en esta edición es el de los movimientos parisinos de 1968.

Hace 40 años, el festival se suspendió totalmente a causa de la protesta de varios cineastas, encabezados por los baluartes de la Nueva Ola francesa. A consecuencia de ese movimiento se creó entonces la Quincena de los Realizadores, para dar cabida a quienes no se veían protegidos por un gran presupuesto o prestigio para participar en la competencia. Bajo el mando de Pierre-Henri Deleau, la nueva sección se volvió una alternativa refrescante.

Y aunque hace tiempo que la Quincena no programa títulos mexicanos, aislándose del entusiasmo desarrollado por las otras secciones, cabe recordar que cuando aún la dirigía Deleau fue, a principios de los años 90, la pionera al seleccionar películas como Lolo, de Francisco Athié; Danzón, de María Novaro, y Ángel de fuego, de Dana Rotberg, mientras en concurso el único paisano convocado fue, por años, Arturo Ripstein. Eran tiempos en que el cine nacional aún no estaba de moda en la Riviera francesa.



Fuente: La jornada (15-05-2008)

martes, abril 22, 2008

El cineasta Michael Moore opina sobre Obama-Clinton

Mi sufragio es por Obama (si pudiera votar)

“La suerte de Hillary Clinton está echada al lanzar tanto lodo sobre el candidato negro”

Michael Moore*

No voy a poder votar para presidente en esta temporada de primarias. Vivo en Michigan. Los dirigentes del partido (tanto aquí como en Washington DC) no pudieron organizarse como es debido y, por tanto, nuestros votos no serán contados.

Así que, si usted vive en Pensilvania, ¿me haría un favor? Este martes, ¿podría emitir mi voto –y el suyo– por el senador Barack Obama?

Hasta ahora no había dicho en público por quién votaría, sobre todo por dos razones: 1) ¿A quién le importa?, y 2) Me importa un comino (así como a la mayoría de la gente que conozco) qué nombre esté en la boleta este noviembre, siempre y cuando haya una foto de JFK y FDR (Franklin D. Roosevel) montados en un burro hasta arriba de la boleta, y la palabra “demócrata” al lado del candidato.

En serio, conozco mucha gente a la que no le importa si el nombre bajo esa enorme D es Bailarín, Corcoveador, Clinton o Relámpago**. Podría ser Mickey Mouse, el Pato Donald, Barry Obama o el Dalai Lama.

Bueno, eso sonaba bien el año pasado, pero durante los dos meses pasados las acciones y las palabras de Hillary Clinton han pasado de ser meramente decepcionantes a francamente repugnantes. Creo que el debate de la semana pasada fue la gota que derramó el vaso. Ya había observado a la senadora Clinton y su marido en ese juego de apelar al peor lado de los blancos, pero el miércoles pasado, cuando se sacó de la manga el nombre de “Farrakhan”, la temporada de tonterías*** llegó a un prematuro final para mí. Dijo la palabra “F” simplemente para asustar a los blancos. Por supuesto, Obama no tiene conexión alguna con Farrakhan. Pero, según la senadora Clinton, el pastor de Obama sí, ¡y el “boletín de la iglesia” reprodujo alguna vez un artículo de opinión de Los Angeles Times, escrito por un tipo relacionado con Hamas! ¡No! ¡El boletín de la iglesia!

A la noche siguiente, Stephen Colbert explicó con brillantez este sórdido intento de difamar a Obama. Señaló que si Obama es apoyado por Ted Kennedy, quien es católico, y la Iglesia católica está encabezada por un Papa que perteneció a la juventud nazi, eso significa una sola cosa: ¡OBAMA AMA A HITLER!

Sí, senadora Clinton, así sonó. Como si hubiera usted perdido la razón. Como si fuera una fanática alimentando el fuego de la estupidez. Qué triste que tenga que escribir estas palabras sobre usted. Ha dedicado su vida a las buenas causas y a las buenas acciones. Y ahora, echarlo todo por la borda por un cargo que no puede ganar si no es arrojando tanto lodo encima al candidato negro para que los superdelegados exclamen “Tío (Tom)” y le den todo a usted.

Pero eso no ocurrirá. Su suerte estaba echada desde que votó a favor de emprender esta sangrienta guerra. Cuando hizo eso fue como Moisés, quien perdió la cordura por un momento y por eso le prohibieron entrar a la Tierra Prometida.

Qué triste para una nación que quería ver a la primera mujer electa para la Casa Blanca. Ese día vendrá, pero no será con usted. Tendremos que esperar a que la actual gobernadora demócrata de Kansas compita en las elecciones de 2016 (¡lo leyeron aquí primero!).

Hay quienes dicen que Barack Obama no está listo, o que votó mal en esto o aquello. Pero eso es mirar los árboles y no el bosque. Somos testigos no únicamente de un candidato, sino de un profundo movimiento de masas por un cambio. Mi apoyo es más para Obama El Movimiento que para Obama el candidato.

No lo digo por demeritar a este hombre excepcional. Pero lo que ocurre es más grande que él a estas alturas, y eso es bueno para el país. Porque, cuando gane en noviembre, ese Movimiento de Obama tendrá que mantenerse alerta y activo. El Estados Unidos de los consorcios no va a entregar las riendas de nuestro gobierno sólo porque nosotros lo digamos. El presidente Obama va a necesitar una nación de millones que lo apoyen.

Sé que algunos de ustedes dirán, “Mike, ¿qué han hecho los demócratas para merecer nuestro voto?” Ésa es una muy buena pregunta. En noviembre de 2006, el país lanzó un fuerte mensaje de que queríamos poner fin a la guerra. Sin embargo, los demócratas no han hecho nada. Entonces, ¿por qué habríamos de estar tan ansiosos de alinearnos alegremente detrás de ellos?

Les diré por qué. Porque no puedo soportar ni un maldito minuto más a este gobierno y el daño permanente e irreversible que ha causado a nuestro pueblo y al mundo. Estoy casi en el punto en el que no me importa si los demócratas no tienen columna vertebral o hueso de la rodilla o una sola idea en sus mareadas cabecitas. Siempre y cuando su nombre no sea “Bush” y la palabra “republicano” no está a su lado en la boleta, es suficiente para mí.

Yo, como la mayoría de los estadunidenses, he sido tundido durante ocho años, hasta perder el sentido. Por eso me uniré a millones de ciudadanos y llegaré tambaleándome a la casilla en noviembre, como un boxeador en el duodécimo round, todo ensangrentado y moreteado, con un ojo tan hinchado que no lo puedo abrir, y buscaré lo único que importa: esa gran “D” en la boleta.

No me malinterpreten. Perdí mis lentes color de rosa hace mucho tiempo.

Es tonto ver en los demócratas algo más que una versión más bonita de un partido que existe para pujar en nombre de la elite empresarial en este país. Cualquier apoyo a un demócrata debe darse reconociendo este hecho y con la esperanza de que algún día tendremos un partido que represente primero al pueblo, y leyes que garanticen igualdad de voz a ese partido.

Finalmente, quiero decir algo acerca de la decencia básica que he visto en Obama. Como parte de su misión de seguir alentando los temores del Estados Unidos blanco, Clinton continúa echándole en cara al reverendo Wright. Cada vez que lo hace, grito a la tele: “¡Dilo, Obama! Di que cuando ella y su esposo tuvieron dificultades matrimoniales relacionadas con Mónica Lewinsky, ¿a quién llevaron a la Casa Blanca para que les diera 'consejo espiritual'? ¡Al reverendo Jeremiah Wright!”

Pero no, Obama no le echaría eso en cara. No sería correcto. No sería decente. Ella ya pasó por suficiente dolor. Así que se mantiene callado y recibe el lodo que le echa.

Por eso las muchedumbres que vienen a verlo son tan numerosas. Por eso nos llevará por un camino más decente. Por eso votaría por él si se permitiera que Michigan tuviera una elección.

Pero la pregunta que escucho una y otra vez es... “¿Puede ganar? ¿Puede ganar en noviembre?” A lo lejos escuchamos la sirena del tren de la muerte llamado el Expreso Hablemos Claro. Sabemos que es posible que escuchemos las palabras “presidente McCain” el 20 de enero. Sabemos que todavía hay muchos estadunidenses que nunca votarán por un negro. Hillary también lo sabe. Cuenta con ello.

Pensilvania, el estado que dio a luz a esta gran nación, tiene la oportunidad de enderezar las cosas. No ha tenido oportunidad de brillar de esta manera desde 1787, cuando se escribió allí nuestra Constitución. En esa Constitución escribieron que un negro o una negra eran sólo “tres quintas partes” humanos. El martes, el buen pueblo de Pensilvania tiene la posibilidad de redimirse.

* Esta carta abierta fue subida a www.michaelmoore.com este lunes.

** Nombres de los renos de Santaclós. (T.)

*** Periodo del verano caracterizado por la publicación de notas intrascendentes en los medios anglosajones. (T.)

Traducción: Tania Molina



Fuente: La Jornada (22-04-08)

jueves, abril 17, 2008

Sobre viajes y aviones de Gabriel García Márquez

Remedios para volar

Gabriel García Márquez

EL PAÍS - Opinión - 24-02-1981


Una vez más he hecho el disparate que me había propuesto no repetir jamás, que es el de dar el salto del Atlántico de noche y sin escalas. Son doce horas entre paréntesis dentro de las cuales se pierde no sólo la identidad, sino también el destino. Esta vez además fue un vuelo tan perfecto que por un instante tuve la certidumbre de que el avión se había quedado inmóvil en la mitad del océano e iban a tener que llevar otro para transbordarnos. Es decir, siempre me había atormentado el temor de que el avión se cayera, pero esta vez concebí un miedo nuevo. El miedo espantoso de que el avión se quedara en el aire para siempre.En esas condiciones indeseables comprendí por qué la comida que sirven en pleno vuelo es de una naturaleza diferente de la que se come en tierra firme. Es que también el pollo -muerto y asado- va volando con miedo, y las burbujas de la champaña se mueren antes de tiempo, y la ensalada se marchita de una tristeza distinta. Algo semejante ocurre con las películas. He visto algunas que cambian de sentido cuando se vuelven a ver en el aire, porque el alma de los actores se resiste a ser la misma y la vida termina por no creer en su propia lógica. Por eso no hay ninguna posibilidad de que sea buena ninguna película de avión. Más aún: cuando más largas sean y más aburridas, más se agradece que lo sean, porque uno se ve forzado a imaginarse más de lo que ve y aun a inventar mucho más de lo que se alcanza a ver, y todo eso ayuda a sobrellevar el miedo.

Semejantes remedios son incontables. Tengo una amiga que no logra dormir desde varios días antes de embarcarse, pero su miedo desaparece por completo cuando logra encerrarse en el excusado del avión. Permanece allí tantas horas como le sean posibles, leyendo en un sosiego sólo comparable al del ojo del huracán, hasta que las autoridades de a bordo la obligan a volver al horror del asiento. Es raro, porque siempre he creído que la mitad del miedo al avión se debe a la opresión del encierro, y en ninguna parte se siente tanto como en los servicios sanitarios. En los excusados de los trenes, en cambio, hay una sensación de libertad irrepetible. Cuando era niño, lo que más me gustaba de los viajes en los ferrocarriles bananeros era mirar el mundo a través del hueco del inodoro de los vagones, contar los durmientes entre dos pueblos, sorprender los lagartos asustados entre la hierba, las muchachas instantáneas que se bañaban desnudas debajo de los puentes. La primera vez que subí a un avión -un bimotor primitivo de aquellos que hacían mil kilómetros en tres horas y media- pensé, con muy buen sentido que por el hueco de la cisterna iba a ver una vida más rica que la de los trenes, que iba a ver lo que ocurría en los patios de las casas, las vacas caminando entre las amapolas, el leopardo de Hemingway petrificado entre las nieves del Kilimanjaro. Pero lo que encontré fue la triste comprobación de que aquel mirador de la vida había sido cegado y que un acto tan simple como soltar el agua implicaba un riesgo de muerte.

Hace muchos años superé la ilusión generalizada de que el alcohol es un buen remedio para el miedo al avión. Siguiendo una fórmula de Luis Buñuel, me tomaba un martillazo de Martini seco antes de salir de la casa, otro en el aeropuerto y un tercero en el instante de decolar. Los primeros minutos del vuelo, por supuesto, transcurrían en un estado de gracia cuyo efecto era contrario al que se buscaba. En realidad, el sosiego era tan real e intenso que uno deseaba que el avión se cayera de una vez para no volver a pensar en el miedo. La experiencia termina por enseñar que el alcohol, más que un remedio, es un cómplice del terror. No hay nada peor para los viajes largos: uno se calma con los dos primeros tragos, se emborracha con los otros dos, se duerme con los dos siguientes, engañado con la ilusión de que en realidad está durmiendo, y tres horas después se despierta con la conciencia cierta de que no ha dormido más de tres minutos y que no hay nada más en el futuro que un dolor de cabeza de diez horas.

La lectura -remedio de tantos males en la tierra- no lo es de ninguno en el aire. Se puede iniciar la novela policiaca mejor tramada, y uno termina por no saber quién mató a quién ni por qué. Siempre he creído que no hay nadie más aterrorizado en los aviones que esos caballeros impasibles que leen sin parpadear, sin respirar siquiera, mientras la nave naufraga en las turbulencias. Conocí uno que fue mi vecino de asiento en la larga noche de Nueva York a Roma, a través de los aires pedregosos del Artico, y no interrumpió la lectura de Crimen y castigo ni siquiera para cenar, línea por línea, página por página; pero a la hora del desayuno me dijo con un suspiro: «Parece un libro interesante». Sin embargo, el escritor uruguayo Carlos Martínez Moreno puede dar fe de que no hay nada mejor que un libro para volar. Desde hace veinte años vuela siempre con el mismo ejemplar casi desbaratado de Madame Bovary, fingiendo leerlo a pesar de que ya lo conoce casi de memoria, porque está convencido de que es un método infalible contra la muerte.

Siempre pensé que no hay un recurso más eficaz que la música, pero no la que se oye por el sistema de sonido del avión, sino la que llevo en un magnetofón con auriculares. En realidad, la del avión produce un efecto contrario. Siempre me he preguntado con asombro quiénes hacen los programas musicales del vuelo, pues no puedo imaginarme a nadie que conozca menos las propiedades medicinales de la música. Con un criterio bastante simplista, prefieren siempre las grandes piezas orquestales relacionadas con el cielo, con los espacios infinitos, con los fenómenos telúricos. «Sinfonías paquidérmicas», como llamaba Brahms a las de Bruckner. Yo tengo mi música personal para volar, y su enumeración sería interminable. Tengo mis programas propios, según las rutas y su duración, según sea de día o de noche, y aún según la clase de avión en que se vuele. De Madrid a Puerto Rico, que es un vuelo familiar a los latinoamericanos, el programa es exacto y certero: las nueve sinfonías de Beethoven. Siempre pensé -como he dicho antes- que no había un método más eficaz para volar hasta esta semana de mi infortunio, en que un lector de Alicante me ha escrito para decirme que ha descubierto otro mejor: hacer el amor tantas veces como sea posible en pleno vuelo. De esto -como en las telenovelas- vamos a hablar la semana entrante.


Sobre viajes y aviones de G. García Márquez II

El amor en el aire
GABRIEL GARCIA MARQUEZ
EL PAÍS - Opinión - 04-03-1981
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Los viajes -como el poder- son afrodisíacos. Si las crónicas de navegantes y los cuadernos de bitácora dijeran toda la verdad, y no sólo la verdad, serían textos ejemplares de literatura prohibida. Es por eso que en las cubiertas de los barcos de pasajeros es imposible encontrar de noche un rincón sin luz, y los expertos en cruceros de turismo, sobre todo en el Caribe, aconsejan a los principiantes llevar consigo una llave inglesa para romper focos. Los legendarios trenes europeos fueron durante muchos años hoteles de placer sobre ruedas. El Orient Express, además de haber sido escenario de crímenes sin solución y laboratorio de espías, fue un paraíso nocturno donde se concibieron en alcobas sin fronteras más de tres testas coronadas. En el Metro de Ciudad de México, por el mismo motivo, y a pleno día, ha sido preciso establecer vagones separados para hombres y mujeres, y no a la hora de menor afluencia, sino todo lo contrario, en las más concurridas.

Los aviones, en cambio, estuvieron considerados durante muchos años como espacios vedados al amor. Hasta el punto de que el cinturón del asiento nos parece todavía un sustituto compasivo del cinturón de castidad. Tal vez como reacción contra ese castigo surgió la leyenda mundial de las azafatas fáciles, a quienes nuestras fantasías juveniles atribuyeron toda clase de virtudes concupiscentes. Hace muchos años, en Barranquilla, corrió la voz de que en el barrio más elegante de la ciudad se había abierto una casa de citas donde vendían sus gracias las más exquisitas servidoras del aire de las compañías internacionales. Esa misma noche fuimos todos, desde el señor gobernador con su gabinete en pleno hasta los periodistas peor pagados. Y, en efecto, encontramos una escudería de bellas muchachas de uniforme acreditadas con las insignias de todos los cielos del mundo: las suecas de la SAS, las alemanas de Lufthansa, las amazonas universales de la Pan American. Era tal nuestra ilusión de que fuera verdad tanta mentira que muchos fingimos no darnos cuenta de que todas eran tan mulatas como las nuestras, y hablaban el castellano sin acento, con la cadencia inefable de la fábrica de sueños de Pilar Ternera.

La primera vez en que oí hablar con buen derecho de la posibilidad de hacer el amor en un avión fue también en Barranquilla, bebiendo ron blanco con cáscaras de limón con un veterano piloto alemán que se había retirado cuando inventaron las turbinas, pues no podía entender que los aviones volaran sin hélices. Fue él quien me contó que en los Constellations de línea había camas plegadizas como en los camarotes de los trenes, y que nadie preguntaba qué hacían en ellas los pasajeros que las alquilaban para dormir. En realidad, habían sido diseñadas por Howard Hughes, el creador del Constellation para su uso personal con las estrellas de cine que también diseñaba. Habían de pasar muchos años antes de que una película se atreviera a mostrar un acto de amor a bordo de un avión. Se vio por primera vez en Emmanuelle, y fue un acto de amor tan difícil y descorazonador que parecía más bien una prueba de que era Imposible hacerlo en pleno vuelo.

En la actualidad, sin embargo, la gente del jet-set lo tiene como cosa corriente, y lo hacen con tanta frecuencia y tanta naturalidad como en la vida real. En Estados Unidos existe una sociedad civil llamada el Mile High Club, en la cual son admitidos quienes puedan demostrar que han hecho el amor a más de una milla de altura. Sus socios son muchos; todos coinciden en que en esta materia, como en tantas otras, lo único difícil es empezar. También hay un vuelo nocturno de Los Angeles a Miami, o de Los Angeles a Nueva York, cuyo nombre demasiado obvio es el Red Eyes Express, o sea, el Expreso de los ojos rojos. El vuelo dura siete horas, pero lo único que nadie se permite es dormir, de modo que los pasajeros llegan a su destino con los ojos enardecidos por los fragores de la noche.

La diferencia entre el Red Eyes Express, y los vuelos comerciales de siempre -además de los precios del billete, que son muy bajos- es que en aquél no hay vigilancia de ninguna clase. No hay más autoridad que la de los pilotos, que viajan encerrados con aldabas en la cabina, para que no los salpique la tentación de su propio invento. Los pasajeros llevan su comida y su bebida, sus drogas y su música personales, y cada quien es dueño absoluto de su cuerpo. Es decir: cada uno va en otro viaje dentro del viaje. Nadie les pregunta quién es quién, ni por dónde, pues en aquellos vuelos babilónicos de luces apagadas el sexo es lo de menos.
Un error muy común cuando se habla de estas cosas es pensar en los servicios sanitarios del avión. Existe inclusive un manual ilustrado, en el cual se indican las diferentes maneras acrobáticas de hacer el amor en los retretes de las grandes líneas. Los dibujos indican los puntos de apoyo según la edad y los gustos, y se han establecido unas 162 posibilidades al modo occidental. La sola manija de seguridad donde uno se agarra para no caerse durante el uso tradicional del retrete sirve para otras 74 cosas distintas, según el manual. Esto quiere decir que el excusado de los aviones tiene más utilidad demográfica que los automóviles, aunque las estadísticas demuestran que es cada día mayor el número de niños inteligentes y sin fracturas que se conciben en los automóviles, muchos de ellos en marcha.

Sin embargo, los expertos consideran que los servicios sanitarios de los aviones son tan convencionales para hacer el amor como lo son las camas para los senadores de la República. El sitio ideal son los asientos, después de levantar el brazo que los separa. La demostración excesiva la hizo Arnold Schwarzenger, el desolado mister Universo -de quien, por cierto, se dijo alguna vez que era del otro equipo- que hace unos tres años viajó con su novia en un vuelo nocturno de Los Angeles a Nueva York y al parecer no la dejó dormir ni un instante. La azafata que debía atenderlos declaró después a la Prensa: «Durante todo el vuelo, lo único que ví de ellos fueron los pies».

De modo que a lo mejor tiene razón el lector de Alicante que me escribió para decirme que el amor es el remedio más drástico para el miedo al avión. En efecto, los científicos dicen que no hay mejor tranquilizante que el orgasmo. Además, si uno lo piensa bien, nada demuestra que esté prohibido intentarlo en los aviones. Está prohibido fumar durante el decolaje y el aterrizaje, en algunas áreas del avión y, sobre todo, en los servicios sanitarios, y por eso hay un letrero que se enciende y se apaga para recordarlo. Esto permite pensar que si estuviera prohibido hacer el amor habría también un letrero similar. Más aún: en mis miedos indómitos sobre todos los océanos nocturnos he tenido la paciencia de leer muchas veces el texto microscópico del contrato de vuelo impreso en los billetes y no he encontrado cláusula alguna que se oponga a ninguna función natural. De modo que si usted no lo hace debe ser simplemente por un malentendido. ¡Adelante, pues, y feliz viaje!

sábado, abril 12, 2008

Cinecriticismo. Revista de cine, arte y cultura.

sábado, marzo 01, 2008

Especial cinematismo: Expo virtual de Colbert

Para ampliar las imágenes hacer "click" sobre ellas.

viernes, febrero 29, 2008

jueves, febrero 28, 2008

viernes, febrero 08, 2008

Klimt: muerte y vida

Regresa el cine-club de Las dos sillas: próximo ciclo Federico Fellini

sábado, enero 26, 2008

ESPECIAL DE MARIO DEL MONACO

Datos biográficos sobre MARIO DEL MONACO

Mario Del Monaco nace il 27 de julio de 1915 a Florencia, de padre napolitano y madre florentina. Despuès de haber transcurrido su infancia y parte de su juventud a Cremona, en el 1924 se transfiere a Libia, donde el padre, funcionario estatal fue enviado del Gobierno .
Esta suerte de exilio durò cuatro años, al tèrmino de los cuales la familia se establece a Pesaro, sobre todo por la insistencia del padre, que amante de la lìrica, habia pensado a la ciudad cuna del grande Rossini, cuyo Conservatorio Musical, dirigido de Pietro Mascagni, gozaba de grande reputaciòn . A la edad de trece años el joven Monaco inicia a estudiar, no el canto, màs bien el violìn, pero en èl, ardìa el deseo de cantar, y casi siempre en casa se preparaba en areas de baritono, dado que habìa desarrollado una amplia y potente voz, si bien un poco corta, ya que era predestinado a tenor.
El joven del Monaco afacinado de un grupo de mùsicos, pianistas y compositores, entra a formar parte de aquel ambiente y fue entonces que conoce al Maestro Raffaelli, que lo iniciò en el arte del canto. En èl descubre las ya promententes cualidades vocales e interpretativas, y lo preparò a afrontar el pùblico con una opera casi desconocida de Massenet, "El Narciso". Dentro del fervor artistico de Pesaro, la maduraciòn musical de Mario del Monaco, progresò en modo vertiginoso tanto de inducir al critico del "Corriere Adriatico" de Ancona a manifestarse asì en el 1939: "El joven de catorce años Mario del Monaco, alumno del vàlido Maestro Raffaelli, se ha revelado un tenor de voz robustìsima, una verdadera promesa. En"Serenata dei convolvoli" del Maestro Raffaelli, en la "Preghiera dei bimbi d'Italia" tambièn de Raffaelli y en otros actos que ha realizado, Mario del Monaco, ha afermado su autèntica calidad, que, como hoy se presenta constituye un fenòmeno, que a juzgar de los entendidos, en un futuro no muy lejano, harà florecer en èl, un artista de exuberante voz". El artìculo en questiòn se referìa al debut del joven tenor realizado en el teatro de una pequeña ciudad marquegiana, Mondolfo Marotta, y puede ser considerado el primer paso de una estrepitosa carrera.
Después de este suceso, Mario del Monaco pasò a manos del Maestro Melocchi, que perfeccionò tando su dono vocal, que en el 1936 obtiene una beca de estudio al Teatro Real de la Opera de Roma, interpretando un estupendo "Improviso" de Andrea Chènier.

El maestro Melocchi

Sobre 180 competidores vienen elegidos cinco a igual mérito, entre ellos Rina Filippini que serà para él algo màs que una colega, ya que después de cinco años de noviazgo, se esposaron en junio de 1941.

del àlbum de la familia Del Monaco

El perìodo sucesivo ve entrar al joven tenor en una profunda crisis debida al mal uso de la voz, y Rina lo aconseja: "Regresa con tu maestro Melocchi, antes de que sea demasiado tarde". Asi fué, pero el Maestro, no quiere escucharlo, diciéndole: "te habia advertido que te arruinarian, tu voz es una voz excepcional y como tal debe ser tratada". Con la continua insistencia de Rina, el Maestro aceptò nuevamente su viejo alumno y en seis meses, Mario recupera en parte la direcciòn justa.
En el 1939 Mario Del Monaco, antes de ser llamado a las armas, debuta en "Cavalleria Rusticana" al Teatro Comunale de Cagli. Cuando partiò, afortunadamente fue comisionado al batallòn de Milàn, donde el comandante era el Coronel Gino Ninchi, hermano de dos grandes actores. Este amaba el teatro, el arte, la mùsica y comenzò a interesarse por aquel joven que sentia cantar. El cuerpo del batallòn parte para la Albania y la Rusia, y Del Monaco pide al coronel de ser agregado a su companìa."No fuerces el destino - responde el coronel - si te llamano, partiràs tambien tù; de cualquier manera eres un patrimonio de nuestro pais y serviràs mucho a la Patria con tu voz excepcional, representada en el mundo".
En Milàn su carrera toma la exacta dimensiòn, ya que el empresario del Teatro Puccini, enfervorizado de su voz durante el desarrollo de una audiciòn, decide de contratarlo por quatro actos en "Madame Batterfly"(1941). Mientras tanto habìa comenzado la guerra y naturalmente la actividad artistica no podìa que resentirse, y con ella la actividad de Del Monaco, que retoma plenamente el ritmo recién en el 1946 con un debut de gran suceso a la Arena de Verona, después de haber declinado la invitaciòn de la Scala, para "La Traviata".
la Scala de Andrea Chenièr, del 1949, efectuada en conmemoraciòn de la muerte del gran Umberto Giordano, y dirigida de Victor De Sabata, donde Del Monaco es el elegido. El mismo Giordano, en el 1946 lo habìa preparado al gran debut, anotàndole sobre la partitura todas las los cambios que le habìa aconsejado. Para esta ocasiòn y dado la gran espera del acontecimiento, la direcciòn de la Scala decide de difundirlo ìntegramente en la plaza ubicada frente al teatro, por medio de microfonos. La prueba que ofreciò Mario Del Monaco fue tal, que por 28 años, la parte en questiòn se transforma en una concesiòn exclusiva.
Regresa a la Scala en el 1950, por "Aida" con Maria Callas, siendo éste el año històrico para el joven tenor, que ya pensaba a "Otello". En el mismo año al San Carlos de Nàpoles, durante la recitaciòn de la "Boheme", que interpreta para la conmemoraciòn de Puccini, recibe un pedido desde Buenos Aires, donde el año precedente, habìa cantado "Turandot", "La Forza del Destino"y "Il Trovatore", para "Tosca", "La Traviata" y "Otello". El suceso es esplendoroso. La critica escribe: "El "Otello" de Del Monaco permanecerà en el libro de oro de la historia del Teatro Colòn".


http://www.mariodelmonaco.it/mario%20spagnolo/vida/vida.html

Recitar...Vesti la giubba-Mario del Monaco

Mario del Monaco- Largo al Factotum

La paterna mano - Mario Del Monaco

Mario Del Monaco -

Mario Del Monaco - La Boheme

Mario del Monaco

Mario del Monaco

Mario Del Monaco very young, Pagliacci

Mario Del Monaco - Nessun dorma...

domingo, enero 06, 2008

Aviso Teoría Literaria 2008

Se recuerda a todos que la presentación de trabajos finales es el miércoles 9 de enero (10:00 a.m)

¡Feliz año 2008!